lunes, 20 de junio de 2011

AOIZ. SIERRA DE ZARIKIETA. CASTRO DE LOS JERONALES

   Dentro de los lugares interesantes históricamente y próximos a la villa de Aoiz se encuentra la Sierra de Zarikieta, que toma su nombre de una aldea despoblada que se localiza al pie de la vertiente Sur. Lo cierto es que esta sierra constituye uno de los enclaves más desolados de Navarra entre los valles de Arce y Urraul-Alto. La deshumanización galopante ha dejado en despoblados la mayoría de las aldeas : Uloci, Uli-Alto, Arizcuren, Arangozqui, Artanga, Zarikieta, Rala, son un pequeño ejemplo de una larga lista de lugares, en otro tiempo habitados.

Desde Aoiz a la sierra de Zarikieta.
Al fondo la elevación de Isabalea.

   Esta sierra, es una alta meseta que se inicia encima de Aoiz, sobre la orilla izquierda del río Irati. Comienza formando la elevación denominada Isabalea, continua con la cuenca semicircular del circo de Zarikieta sobre el valle de Rala. Este valle está dominado por la aérea y punteaguda peña de Santa Bárbara ( 1010 m.). Luego la meseta toma componente N.E. dejando en los laterales cortes rocosos de las cimas de Zarikieta (1051 m.), Salvatore (1046 m.), para alcanzar en el Mendigaña (1110 m.) altura máxima de la sierra.
   La sierra de Zarikieta tiene valores de sobra para hacer su recorrido sumamente interesante. Es una de las zonas más despobladas de la Comunidad Foral de Navarra. La construcción del embalse de Itoiz, ha contribuido más aun si cabe, a un aislamiento muy importante.

Ruta desde Aoiz a Castro de los Jeronales

   Cuenta con una de las mayores extensiones de pinar y encinar de Navarra. Al recorrer estos territorios tan alejados ahora de lugares habitados nos encontraremos con un emplazamiento singular, convenientemente señalizado, una antigua construcción denominada Castro de los Jeronales, poblado de la Edad del Hierro, que conserva los restos de una potente muralla, que protegía a sus habitantes.
   El Castro de los Jeronales a 1029 metros de altura, se encuentra en  esta sierra de Artxuga-Zarikieta, sobre la cubeta que forma actualmente el embalse de Itoiz. Se trata de un antiguo poblado de los siglos V al II a.C. Este poblado se protegía por un lado por precipicio que ocupa la zona de la peña cortada a pico hacia el gran barranco de su lado Norte, y el resto mediante una muralla de piedra construida para completar el cerco. Hoy quedan los restos de la muralla, y el tremendo precipicio puede observarse desde la caseta  del antiguo punto de control de incendios situado en la propia sierra de Zarikieta.

Vista cenital del Castro

   Los asentamientos primitivos de la etapa del Bronce Final y Primera Edad del Hierro, como el del Castro que nos ocupa,tuvieron lugar en lugares seleccionados con diversos criterios.
   Algunos poblados estaban ubicados en lugares bien defendidos naturalmente, con cortes acantilados donde defensas artificiales completaban las del propio terreno.
   Los Castros, como señalamos, son poblados fortificados, recintos rodeados de obras defensivas. Presentan por lo general una planta oval o circular. Son muy numerosos, sin embargo su distribución no es uniforme, y se agrupan preferentemente en la media montaña, buscando siempre lugares de fácil defensa.
   En general sus dimensiones son modestas ( 70 por 100 metros), y su fisonomía queda determinada por una serie de elementos defensivos : terraplenes, murallas, fosos y torres. Los habitantes de los Castros poseían una destacada técnica de construcciones fortificadas.
   Los emplazamientos de los Castros en lugares elevados, en muchas ocasiones con desniveles pronunciados, hizo necesario el empleo de escaleras de acceso y de muros de contención de tierras para habilitar terrazas donde asentar las viviendas. 

Restos de la muralla

   A los habitantes de los Castros les preocupaba mucho la humedad y para ello utilizaron el enlosado, normalmente de piedra pequeña, en sus calles. No podemos hablar con propiedad de un auténtico urbanismo dentro de los Castros.

   La organización de estos asentamientos muestra, dentro de su evidente primitivismo, la existencia de una incipiente urbanización.

   Como final de esta comunicación, indicaremos que el Gobierno de Navarra ha editado un trabajo de investigación donde se reconocen un total de 261 yacimientos arqueológicos, Castros y Poblados de la Edad del Hierro. Según este estudio el nuevo modelo de hábitat y poblamiento, se traduce con la aparición de numerosos Castros y Poblados de Ribera, estos últimos también fortificados, no solo en la Ribera y la Zona Media, pues también se conocen habitats de estas características en los valles pirenaicos.
   De entre ellos podemos citar, en Artajona, el Castro de Dorre; en Arroniz, el Castro de Gazteluzar; en Idocin, El Castro del Montico; en Ubani, el Castro de Martxamendi; en Muru-Astrain, el Castro de Sansol; en Ibiricu, el Castro de Urri o Eurri; en Gorraiz, el Castro del mismo nombre; y por último el objeto de esta comunicación, en Aoiz el Castro de los Jeronales.


CÓMO CONTAR LA BIOGRAFÍA DE UNO MISMO. EL CASO DE GILA (I).

El otro día discutíamos entre compañeros sobre lo que le sobraba o no a los datos de unos curriculum de los candidatos para una plaza. Imagino que con la presión del momento y las ganas de hacerlo bien la gente mezcla datos biográficos con los de la experiencia y la capacidad profesional, no se les puede reprochar. 


Sin embargo, un curriculum vitae es un documento que almacena y refleja la experiencia laboral y la formación académica de una persona, mientras que una biografía es el relato de la vida de una persona. En el caso de que se trate de la vida de uno mismo se denomina autobiografía.


En ese momento de la discusión no pude más que acordarme de la famosa autobiografía del maestro Gila. Qué bueno debe ser poder contar la historia de uno como si fuera un chiste, sobre todo cuando te acercas al "punto X". 


Recordemos el famoso monólogo de Gila.



viernes, 17 de junio de 2011

HOKUSAI UN MAESTRO CON LOS PINCELES Y EN EL ESCAQUEO DE LOS ACREEDORES

- autorretrato (79 años)-

Katsushika Hokusai(1760-1849) fue un gran dibujante, pintor y grabador japonés de una enorme y variada producción. Aprendió y practicó una técnica del grabado con planchas de madera, la xilografía. Entre los motivos que aparecen en su obra cultivó fundamentalmente el paisajismo y recreó numerosos detalles de la vida doméstica que le tocó vivir. Fue, a falta de la fotografía, un periodista gráfico de su tiempo.

Durante su vida profesional como pintor utilizó más de 7 nombres diferentes y estuvo residiendo en más de 90 sedes distintas. Vamos, que si te debía algo ya te podías despedir. Aunque le enviaras una legión de "cobradores del frac" estabas condenado a comerte los pagarés y las facturas, no había manera de localizarlo. El "artista" del ático de 13 Rue del Percebe, un aprendiz comparado con Hokusai.

Su obra fue conocida en Europa en la segunda mitad del siglo XIX y alimentó los motivos y estilos de los impresionistas de la época como Van Gogh, Degas, Monet y sobre todo Toulouse-Lautrec. Hasta el mismo Picasso, que se empapaba de todo lo que pasaba por delante de él, debe motivos e inspiración al propio Hokusai.

 
Entre su vasta obra cabe destacar dos colecciones de 36 y 100 grabados, respectivamente, en las que aparece obsesivamente el monte Fuji. Hokusai ha sido recordado recientemente, a raíz de la tragedia japonesa del terremoto y posterior tsunami, por su cuadro "la gran ola Kanagawa", posiblemente su obra más conocida.



- La gran ola y el monte Fuji al fondo-

descargar aquí la presentación de Hokusai

miércoles, 15 de junio de 2011

MEMORIAS DE UN PELÓN EN TAIWAN (XV): ¡PESQUÉ A MANO UNA CULEBRA!

- el Ega a su paso por Murieta -

En Murieta los chicos éramos pescadores. A mano, en las cuevas de de los de la orilla, sólo los que se atrevían; con anzuelos de alfiler y a veces más sofisticados, con reteles, remangas. Los mayores usaban garraminchas y tresmallos. Después de varios años comenzamos a pescar con miedo; el que teníamos al "Bicarbonato", el guarda de río, que residía en Ancín.

Y pescábamos de todo: chipas, lampreas, loinas, barbos, alguna trucha, cangrejos de pasa y de no pasa. El que caía en nuestras manos no pasaba. Entre los guijarros más finos, junto a las corrientes no muy fuertes poníamos filas de piedras más grandes, haciendo una pequeña hondonada a la mitad de las dos filas. No pasaba mucho tiempo y, justamente en la hondonadilla, se juntaba un montón de chipas tal que parecía una mancha negra. Entonces nos abalanzábamos, el que tenía remanga con remanga, el que no con las manos, y cogíamos un puñado de ellas.


Una de las veces en la que fui yo el pescador, vi el friego lleno y no pude resistir la tentación. Cogí un buen puño. Pero, mira por donde, veo salir de entre mis dedos una culebra. Se acabó la pesca a mano: Nunca más volví a pescar a mano en friegos.

Manuel Piérola
Un pelón en Taiwan

lunes, 13 de junio de 2011

AOIZ. ESCENARIOS FESTIVOS. PLAZA MENDIBURUA.

   Es muy frecuente que las plazas de los pueblos son escenarios elegidos para la celebración de gran parte de los actos festivos. Por su recogimiento, acústica adecuada, amplitud o por que no existe otro lugar mejor, en las plazas dan comienzo las fiestas, tienen lugar las verbenas, actúan los dantzaris, se compite en el herri kirol y se realizan todo tipo de actuaciones.
   Entre las que existen en la villa cobra especial importancia la plaza del Ayuntamiento, que fue durante años el escenario elegido para ofrecer aquellos típicos conciertos de mediodía, en que los músicos se apostaban con sus instrumentos, buscando la sombra para resguardarse del calor del sol en las horas centrales del día.

Plaza del Ayuntamiento
    Pero esta predilección por esta plaza, la del Mercado o la más reciente de la Baja Navarra, antigua de los Mártires como céntricos lugares, en los que se disfrutaba del ambiente festivo, no han sido siempre así.
   Durante muchos años fue la plaza Mendiburua uno de los espacios festivos más importantes en nuestra villa. En esa plaza hoy se concentra buena parte del poder económico, nada más y nada menos que tres entidades bancarias, que ocupan los espacios en los que antes se ubicaban un bar, una fonda y una droguería. Además de la iniciativa bancaria y quizás gracias a ella, en su entorno se sitúan varios establecimientos comerciales y hosteleros.
   Durante muchos años ha sido punto de partida y llegada de los autobuses que transportaban a los viajeros desde la viaja Iruña o con destino a Lumbier, Sangüesa y los valles de Arce y Aézcoa. Está situada en un lugar estratégico de la localidad, atravesada por la arteria principal y con salidas hacia todos los puntos del pueblo, incluso hacia las nuevas urbanizaciones. Sin duda, un lugar privilegiado, aunque también el punto de mayor caos circulatorio del municipio, en el que los automóviles, si no se remedia la situación actual, habrán robado definitivamente el espacio vital a la gente de a pie.
   Pues bien, esta plaza fue durante mucho tiempo un lugar preferentemente festivo, donde tenían lugar las verbenas de San Miguel, los bailoteos amenizados por gaiteros y txistularis, por la Banda de Sangüesa unas veces, por los músicos locales otras e incluso, en ocasiones, por la del Regimiento de la Constitución.
   Esta orquesta fue contratada por el Ayuntamiento
Plaza de Mendiburua
 durante los primeros años del siglo pasado y que llegó a disputarse la clientela con el famoso gaitero de Aoiz, Martín Zalba "Puños".    Cuentan que en una ocasión, mientras actuaba la banda militar en las fiestas de San Miguel, "Puños" volvía de actuar de uno de los numerosos pueblos a los que solía acudir para amenizar las fiestas con su inseparable gaita. La plaza de Mendiburua se encontraba repleta de gente que bailaba al ritmo del vals que interpretaba la Banda del Regimiento de la Constitución. En aquel momento, "Puños" sacó su gaita y se puso a tocarla sólo como él sabía, y en un momento despejó la plaza, llevándose a toda le gente detrás suya, mientras la banda se quedaba sola.
   A la muerte del famoso gaitero de Aoiz, allá por el año 1936, alguien le escribió unas palabras de despedida, en las que también se hacía mención a nuestra plaza : " Agur Martín, Dios te de su gloria y que la vibración de tu gaita vuelva a ponerse de tono en Mendiburua, en tierra de Aoiz y en Navarra ".
   El cariño por esta plaza como lugar de encuentro festivo insustituible, quedó de manifiesto en el transcurso de las fiestas de San Miguel del año 1919, cuando el Ayuntamiento dispuso que la música del tercer día debía celebrarse en otro lugar que no fuese la plaza de Mendiburua. Esta decisión provocó la protesta de la juventud local de aquella época, que no se resignaba a cambiar su habitual espacio festivo, a pesar de los deseos de la autoridad municipal.
   Durante muchos años, sonó la música en Mendiburua ,en los atardeceres y noches de las fiestas de San Miguel y fue en el año 1960, la primera vez que dejó de hacerlo, fecha en la que el programa oficial de fiestas se anunciaban los bailables en la Plaza del Mercado.
   Resulta triste hacerse a la idea de que el destino definitivo para Mendiburua vaya a ser, como lo es actualmente un mero aparcamiento caótico. Sería más lógico, justo y sostenible que esta plaza volviese albergar un lugar digno en el pueblo, el que se merece, un espacio de encuentro para la gente como lo fue antaño, y si es preciso que sea también escenario de actos festivos culturales, sociales o reivindicativos.
  

jueves, 9 de junio de 2011

EXCURSIÓN AL ENCINO DE LAS TRES PATAS

Esto es lo bueno de lo virtual, que siempre podremos salir de paseo aunque el tiempo lo desaconseje. Así que propongo andar un poco por Mendaza y sus alrededores.


Hoy podemos subir un cómodo caminito, poco rato, unos quince minutos, hasta el lugar de La Launa, donde podremos contemplar unos encinos milenarios, que así se les llama a estas encinas de enorme porte. Uno destaca especialmente, el conocido como Tres Patas por su base horadada que hace que el tronco se apoye por tres partes en la tierra.


El Tres Patas es un monumento vivo, catalogado en las bases de árboles centenarios de la peninsula, primer premio en al año 2007 en la categoría -arbol longevo- por el Ministerio de Medio Ambiente y presente también en el catálogo de árboles monumentales de Navarra. Se le asume una edad aproximada de 1.200 años, es decir, que comenzaba a brotar en los tiempos en que los árabes acaban de invadir la península. ¡Qué de cosas podría explicar el Tres Patas si hablara!

miércoles, 8 de junio de 2011

MEMORIAS DE UN PELÓN EN TAIWAN (XIV): EL TIO DE LAS TRIPETAS.

EL TIO DE LAS TRIPETAS

¿Las recordáis? Aquellos hongos tan curiosos, tan sabrosos, que había en algunas choperas. Durante varios años abundaban en la chopera de Asensio. Me figuro que ya se la habrá llevado el río. Alguien me ha dicho que ya ni hay tripetas. (Tripeta es la conocida seta de chopo (Agrocybe aegerita), crece en las choperas y alamedas que bordean los ríos sobre madera muerta).

 
Un día, por mandato de la abuela y con mucho gusto, por mi parte, fui a la chopera de Asensio a coger tripetas para preparar un buen plato. Era día frío, pero no desagradable. No llovía. El cielo estaba plomizo. Con mi cestica me fui a la alameda. Estaba allí un señor desconocido, un fuerano, vamos. Removía las hierbas y las hojas del suelo y cada dos por tres ponía algo en la cesta. Me vio, se enderezó y me dijo sonriente y cariñoso:

-Oye, chaval, ¿Buscas tripetas?
-Si, señor! Le contesté.
-Mira, en ese rellano de arriba, hace un ratico, había muchas. Vete y veràs.


Y me fui a coger tripetas a donde me decía, pero no las veía ni pintadas. Me di cuenta de que su mano no paraba: del suelo a la cesta, y de la cesta al suelo. Y me fui a hacerle compañía. No dijo nada. El siguió cogiendo. Yo aun pude llenar de mi cesta, cestilla, como la de Caperucita, para comerlas en casa, con la abuela.

No dije nada a nadie. Me parecía que me llamarían tonto. Es la primera vez que cuento este pequeño episodio.   

Manuel Piérola
Un pelón en Taiwan