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viernes, 2 de enero de 2015

DESDE EL PUERTO DE ECHAURI AL MONTE ESPARAZ SIGUIENDO LA GR-220. "VUELTA A LA CUENCA DE PAMPLONA".

   El sábado día 20 de Diciembre del presente año, antes de la fiesta de Navidad, el grupo de amigos "Matarrasa realizamos un recorrido de montaña inédito para  para nosotros.  Saliendo de la parte alta del puerto de Echauri acercarnos y ascender al monte Esparaz, siguiendo en parte la ruta balizada GR-220, denominada "Vuelta a la Cuenca de Pamplona"
   Desde la mencionada ciudad de Pamplona nos aproximamos al municipio de Orcoyen, donde tomamos la carretera NA-700, que después de pasar por los municipio de Arazuri, Ororbia e Ibero, nos sitúa en el pueblo de Echauri. Desde este lugar siguiendo la citada NA-700 iniciamos la subida al puerto de Echauri en dirección a la ciudad de Estella, a través de los Valles de Guesalaz y de Yerri.
 Inicio del recorrido desde Puerto de Echauri
al monte Esparaz
   Siguiendo esta dirección a través de una sinuosa y pendiente carretera, alcanzamos la parte alta de dicho puerto a 845 metros de altura. Dejamos los coches aparcados en un amplio espacio existente en este lugar.
   Iniciamos el recorrido por la citada GR-220 desde el mismo aparcamiento, tomando le estrecha senda en dirección sur-oeste, marcada con la señal en blanco y rojo de recorrido balizado, que aparece insertada en un tronco de una encina. 
   La primera parte de esta ruta la realizamos a través de un bosque de monte bajo de carrascas, encinas y matorral de bojes y otros arbustos, luego la senda desemboca en una pista más amplia con ligera pendiente ascendente. Encontramos  el  suelo del camino bastante irregular, con la presencia de agrupaciones de setas y hongos en avanzado proceso de descomposición. 
   El recorrido va tomando dirección oeste, hasta llegar a la pequeña cima denominada Txarakardía (945 metros), en una zona boscosa, como durante gran parte de esta ruta, siempre con limitadas vistas hacia el horizonte.
   Después de este pequeño altozano, el camino balizado desciende ligeramente pasando por una cima secundaria de 917 metros de altitud. Seguimos avanzando por un camino sinuoso hasta encontrar un poste indicador de tres posibles direcciones: una de ellas que indica Eguillor, que es precisamente ,de donde nace una de las etapas de la "Vuelta a la Cuenca de Pamplona", y que hemos iniciado del Puerto de Echauri. La otra dirección indica Salinas de Oro o Jaitz, que siguiéndola por un camino que nace en este lugar, nos llevaría a este hermoso municipio.
   La tercera indicación que aparece en el citado poste indicador es Belascoain, municipio perteneciente a la Cuenca de Pamplona. Tomaremos esta última dirección, continuando por la GR-220.
Señalización en el collado de Ollakarizqueta
   Seguimos el recorrido en la dirección indicada de Belascoain, a través de una senda entre monte bajo tipo mediterráneo, con abundantes ejemplares de carrascas (Quercus Rutundifolia), y de encinas (Quercus Ilex), árboles de hoja perenne y esclerófila, que han depositado en este otoño, abundantes frutos (bellotas) para alimento de animales como jabalíes y venados, abundantes en estos parajes. Estos carrascales por donde realizamos la primera parte de este recorrido, se localizan en suelos carentes de interés agrícola con pendientes variables y pedregosas.
   Y es precisamente la parte final de este tramo con acusado descenso, donde la senda con suelo de abundantes guijarros sueltos, desemboca en un amplio collado totalmente abierto. Hemos tomado bastantes precauciones en este último descenso, al encontrar el pedregal húmedo y resbaladizo por las recientes lluvias nocturnas.
    Desde este collado denominado de Ollakarizketa (852 metros), podemos observar hermosos panoramas en los cuatro puntos cardinales. En dirección oeste las dos altitudes de Peña Grande y Peña Chiquita y a mayor distancia el atractivo municipio de Salinas de Oro. Más hacia el sur, enfrente de este lugar de observación, vemos una de las vertientes del monte Esparaz, hacia donde nos dirigimos.
   En este collado se encuentra un nuevo poste indicador, de las siguientes direcciones: Eguillor, que es desde donde venimos, Belascoain hacia donde se dirige la GR-220, y una tercera en dirección a Peña Grande y posterior descenso hacia el municipio de Salinas de Oro.
   Situados en este collado, dejamos la GR-220 en dirección a Belascoain, y no seguimos la otra dirección a Peña Grande. Ahora vamos a tomar la dirección sur-oeste por la zona herbosa en dirección al monte Esparaz, que lo tenemos enfrente de nosotros.
   Siguiendo esta dirección pronto encontraremos un amplio camino entre vegetación de árboles y arbustos de distinta variedad, empezando a encontrar ejemplares de pinos de repoblación. El camino va tomando pendientes ascendentes de diverso nivel de exigencia, por suelos de tierra con cantos rodados.
 Subiendo Esparaz. Vista de Peña Grande y Salinas de Oro.
   Continuando por este camino, nos encontramos con una alambrada separadora de términos concejiles, que la atravesaremos por una puerta acondicionada, que cerraremos una vez atravesada. La ascensión avanza a través de un pinar, teniendo próxima la alambrada que hemos citado.
   La pendiente en este tramo de la ascensión es más suave, por zonas llanas con ligeras ondulaciones. De algunos espacios de este camino en donde la vegetación desaparece, se observan hermosos panoramas del valle, en el que se contempla Peña Grande y más alejado el pueblo de Salinas de Oro.
   El camino abandona la zona de pinares y ahora con pronunciada pendiente de ascenso se aproxima a la cumbre del monte Esparaz. Pronto aparece frente al camino de ascenso la señal geodésica que indica la cima del citado monte, también un buzón montañero junto a la base y cilindro de la citada señal. Debajo de las citadas señales, se dispone de una amplia zona llana. 
   Esta cima de Esparaz (1022 metros), totalmente despajada de arbolado, permite observar en las cuatro direcciones, amplias vistas de gran belleza. Entre ellas podemos destacar, todo el valle que acoge a Salinas de Oro y los dos altos de Peña Grande (934 metros) y Peña Chica (885 metros). En la distancia observamos el Pantano de Alloz con todas las poblaciones que lo circundan. También más al este, obdesvamos  la sierra de Sarvil con su cumbre predominante Echauri.
   Aparecen a mayor distancia las Sierras del Perdón y Sierra de Alaiz con las numerosas poblaciones de los valles que las circundan. El día despejado nos permite contemplar una parte importante de la Zona Media de Navarra.
   Después de las fotografías de rigor, los miembros del grupo de amigos "Matarrasa", aprovechando un lugar resguardado de la parte alta y llana de esta montaña, tomamos el acostumbrado almuerzo. Los comentarios durante el mismo, los dedicamos a interpretar las incidencias de esta primera parte del recorrido de montaña, y a discutir las opciones que tenemos para elegir el camino de retorno al lugar de partida, el Puerto de Echauri.
Grupo "Matarrasa" en la cumbre de Esparaz (1022 metros)
   Después del almuerzo abandonamos la cima de Esparaz y regresamos hasta el collado de Ollacarizketa, descendiendo por el mismo camino por el que ascendimos. Al llegar a este lugar teníamos opción de descender al municipio de Salinas de Oro y elegir otro camino de regreso al lugar de partida, el puerto de Echauri. La aparición de la lluvia nos hizo desechar esta opción.
   Iniciamos el retorno hacia la cima el puerto citado por el mismo camino, tomando todas las precauciones para evitar caídas, ya que con la lluvia pertinaz que estaba cayendo, el camino se puso bastante peligroso y resbaladizo.
   Después de llegar al puerto de Echauri, una vez cambiados de la ropa bastante mojada por el roce de la vegetacíón del camino de retorno, regresamos a Pamplona.
   Este recorrido resultó interesante por motivo de ser nuevo para nosotros, y también por lo novedoso de visitar estos bosques de tipo mediterráneo, en esta Zona Media de Navarra.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

COMENTARIOS SOBRE LA TEMPORADA MICOLÓGICA DEL OTOÑO DEL AÑO 2014 EN LOS MONTES DE NAVARRA

   Como en años anteriores el grupo de amigos a la montaña "Matarrasa", habíamos programado una serie de salidas a las diversas zonas de la montaña de Navarra con la intención de satisfacer nuestra afición a la recogida e identificación de hongos y setas que nacen y se desarrollan en la geografía de nuestra comunidad. 
   Después de haber pasado la estación veraniega, la llegada de las primeras lluvias otoñales, son propicias para la aparición en los montes y valles las diversas variedades micológicas.
   En los primeros días del mes de Septiembre, iniciamos los paseos por la montaña con fines de identificación y recogida de estos preciosos frutos que nos ofrece la Naturaleza, en función de las noticias que se conocen a través de diversos medios de comunicación, en la que advierten de la aparición de las distintas variedades interesantes, tanto por su valor culinario, como para determinar el conocimiento e identificación de los ejemplares que se encuentran en los recorridos que hacemos por la montaña.
   El sábado día 19 del citado mes de Septiembre, realizamos la primera incursión a los montes de la zona norte de Navarra, en particular a los lugares de Azparren y Oroz Betulu, al tener conocimiento de que había indicios de la aparición, en los hayedos de estos montes, de los primeros ejemplares de "Boletus" en sus diversas variedades. 
Iglesia y frontón cubierto
Municipio de Azparren
   Desde Pamplona a través de la PA-30 hasta las proximidades de Huarte. En este lugar tomamos la NA-150 con dirección a la Villa de Aoiz. En la rotonda, antes de llegar a la citada Villa, se accede a través de una derivación a la NA-2040; para después de pasar por el Embalse de Itoiz, tomar la dirección Oroz-Betelu. Llegados a este municipio, la carretera comarcal NA-2045 nos acerca a Azparren.
   En el espacio que existe al lado del hermoso frontón dejamos los vehículos, para una vez equipados convenientemente, iniciar el recorrido a la parte superior del municipio, desde donde nace una amplia pista en dirección noreste.
   En el inicio de dicha pista, han colocado una gruesa cadena, cerrada mediante candado, para impedir el paso de vehículos, suponemos los no autorizados. Al empezar el recorrido la mañana es espléndida, con el cielo despejado y con temperatura agradable.
   Con pendientes no muy pronunciadas vamos ascendiendo siguiendo el lateral de un barranco por el que baja una apreciable corriente de agua limpia y cristalina. Llegamos a una derivación de la pista en dirección noroeste que ignoramos, siguiendo de dirección inicial, hasta llegar a un lugar en donde debido al deslizamiento de la antigua pista ha sido necesario habilitar un desvío.
Ejemplar de "Amanita Muscaria".
   Siguiendo por el antiguo camino llegamos  la parte alta del barranco bastante llana, y es a partir de este lugar donde la pista inicia un importante giro en dirección este. En este lugar encontramos dos vehículos, que están aparcados en el arcén de la pista. A este lugar hemos llegado,  después de 45 minutos desde el inicio del recorrido.
   Empezamos a caminar por el hayedo desde este lugar, intentando encontrar algún ejemplar de hongo a seta de valor apreciable. Después de recorrer un amplio espacio del citado hayedo, el resultado de la búsqueda es infructuoso, solamente aparece algún ejemplar de seta de difícil identificación y otros de características tóxicas, muy pocos a nuestro entender, por la falta de humedad que se aprecia en los espacios por los que hemos visitado.
   De nuevo regresamos a la pista general y nos desplazamos hacia el nordeste hasta la parte superior de la pista general, en donde encontramos vehículos aparcados en ambas orillas del camino, que suponemos han accedido a este lugar desde el municipio de Azparren. Deben ser vecinos, residentes en este lugar o sus amigos.
   Recorremos un amplio espacio de superficie arbolada, después de atravesar un pequeño barranco, y en sus laterales encontramos unos pocos ejemplares de "Boletus Edulis" y agrupaciones importantes de "Clitocibe Nebularis" o "Pardilla. Recogemos los hongos, pero no las setas, al ser esta variedad comestible, ligeramente tóxica.
Ejemplares de difícil identificación.
Nacidas sobre un tocón de haya.
   Abandonamos pronto este lugar, al comprobar la gran cantidad de recogedores de setas y los pocos ejemplares existentes en esta parte del hayedo, que hacían incomoda la estancia en esta zona.
   Nos desplazamos a la otra parte de los montes de Azparren, cambiando el tipo de arbolado a recorrer, descendiendo por la falda del monte denominado Maíces, hasta llegar a una zona en que desaparece el arbolado de hayas y robles. Nos acercaremos a unos hermosos pinares al lado de una pradera, en donde esperamos encontrar otras especies de setas comestibles, propias de este tipo de superficies arbóreas.
   El descenso desde la parte alta donde recogimos algunos ejemplares de hongos, lo hacemos por la cara sur del mencionado monte Maíces, en donde encontramos bastante dificultad por la pronunciada pendiente, y por lo enmarañado de monte bajo, en donde predominan  las zarzas, espinos y brezos que pueblan esta ladera.
   Tomamos todas las precauciones precisas para bajar la empinada ladera hasta llegar a una pradera, situada en un llano al borde  de un hermoso pinar, compuesto por ejemplares de pino joven, mezclados con agrupaciones de boj  y otros arbustos. Hemos elegido este nuevo espacio, esperando encontrar otro tipo de hongos y setas propios de la temporada otoñal. 
Ejemplares de "Lactarius Deliciosus"
Espacio pradera próximo a pinar
   Empezamos a recorrer este nuevo hábitat y pronto encontramos en esta zona de pinares, hermosos ejemplares de "Lactarius Deliciosus" y otros de "Lactarius Sanguifluus", que se agrupan alrededor de pinos jóvenes en un suelo húmedo y herboso. También aparecen mezcladas con las setas anteriores, ejemplares de "Amanita Phalloides" seta muy venenosa, que procuraremos evitar, no sin antes comentar su existencia, que nos hace recordar, que la recolección de setas y hongos, debe ir acompañada de un conocimiento importante de las especies micológicas, para no cometer errores en su recolección. Así evitaremos consecuencias, que pueden ser muy peligrosas.
   Los amigos "Matarrasa" hacemos un alto en nuestra actividad recolectora, y elegimos un lugar abrigado , para disfrutar de un frugal almuerzo, mientras comentamos las incidencias de esta interesante jornada, en donde hemos compartido el original paseo por estos montes, con la identificación y recolección de hongos y setas.
   Después de reponer fuerzas, se plantea entre nosotros seguir recorriendo esta parte de la montaña, y completar la recogida de algún ejemplar distinto a los recolectados. El día es magnífico con una temperatura agradable, lo que aprovechamos para trasladarnos a la zona más alejada de los montes de Azparren, límite del Valle de Arce , con los montes del lugar de Aristu en lo profundo de la parte norte del Valle de Urraul Alto. 
Ejemplar de Amanita Phalloides.
Variedad de seta venenosa
   Seguimos recogiendo los ejemplares más jóvenes de "Lactarius" y aparece ante nosotros la variedad de seta denominada "Coprinus Comatus", que al estar en avanzado estado de desarrollo, desaconseja su recolección. 
   También recogemos algún ejemplar de "Lepiota Procera" o "Macrolepiota", con un adecuado desarrollo, que las recoge un miembro del grupo por ser una variedad interesante y una de sus preferidas para posterior consumo.
   Avanzada la mañana de esta jornada, decidimos el regreso al lugar de salida, el municipio de Azparren. Desde donde nos encontramos, en esta última zona boscosa, tomamos ahora dirección oeste y pronto encontraremos una senda muy marcada que se dirige hacia la parte baja de esta montaña. El camino recorre lugares poblado de pinares, que se alternan con otros parajes de monte bajo, compuesto de variedad de arbustos en diferente grado de desarrollo.
   Después de pasar por un abrevadero y fuente de agua cristalina, la senda desciende con una pendiente variable, dando amplios giros hasta llegar a un barranco por el que fluye un arroyo hacia el valle, donde esta situado el municipio de Azparren. Después de atravesar este barranco por un lugar adecuado, según la época del año, el camino pasa al lado del depósito del agua empleado para las necesidades de los habitantes de este lugar. La parte final del recorrido a través de suave pendiente, desemboca en la amplia pista por donde iniciamos la subida a los lugares visitados durante esta jornada.
   La mencionada pista sigue, ¡¡¡¡ cerrada al paso de vehículos con la cadena y candado  ¡¡¡¡¡.
   Después del cambio de ropa y calzado de montaña, regresamos a la ciudad de Pamplona por el mismo recorrido que realizamos al inicio de la jornada, para llegar a este bonito municipio de Azparren.



 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

LOS SÁBADOS MONTAÑA. DESDE ARRARÁS (BASABURÚA) A LOS MONTES IREBER (1208 m.) Y ERNAITZU (1203 m.).

  Vamos a iniciar de recorrido a estas montañas desde la pintoresca localidad de Arrarás (Arrarats). Esta localidad está situada en la parte noroeste del municipio de Basaburúa Mayor (Navarra), a una altitud de 690 metros. Su término limita al norte con los municipios de Erasun y Ezcurra, al este con el concejo de Igoa, al sur con el término de Aizaroz y al oeste con el municipio de Beruete.
Hacia Ireber desde Arrarás. Campas de Otxola.
   Para llegar a la localidad de Arrarás desde la ciudad de Pamplona, elegimos la carretera nacional N-121A en dirección a Irún. En la salida de Ostiz elegiremos la carretera NA-411 que indica Ostiz-Lizaso- Odieta- Ulzama. Estaremos atentos a derivar a la NA-4351 y finalmente la NA-4300 que finaliza en Arrarás, después de pasar por la localidad de Aizaroz.
   Situados en el lugar de partida, aparcamos los vehículos en la espaciosa Plaza Central de la localidad, en un lateral del frontón abierto de la dicha Plaza. Después de equiparnos convenientemente para la ascensión, nos dirigimos a la parte alta del municipio de donde sale una amplia pista asfaltada de pendiente ascendente.
   Seguimos por la citada pista, muy cerca de su inicio  nacen sendas entradas a dos caseríos rodeados de amplio bosque de árboles castaños, que en esta época del año proporcionan abundantes frutos para el consumo humano y también alimento para animales propios, criados por los moradores del lugar.
   El ascenso sigue la dirección nor-noroeste por la pista asfaltada que adquiere diferentes pendientes por el lateral de un pronunciado barranco, por el que fluye un riachuelo con abundantes saltos de sus aguas. En este primer tramo del recorrido emplearemos un tiempo de unos 25 minutos antes de llegar a las campas de Otxola, a una altitud de 950 metros.
Ejemplar de "Boletus edulis"
Recolectado subiendo a Ireber
   Este lugar es hermoso, con una recogida fuente que proporciona agua al pequeño riachuelo, que se desliza por el barranco que hemos remontado para llegar a este lugar. Otxola es una zona bastante llana con abundantes pastos para el ganado, rodeada de altozanos poblados de abundante arbolado de hayas,  robles y otras especies arbóreas.
   Seguimos en la misma dirección hasta llegar a una alambrada que atravesaremos por una puerta metálica dispuesta para ello, dejándola cerrada para impedir la salida del ganado de la zona de pastos. Después de este paso siguiendo las marcas rojas y blancas de la GR-12, el camino empieza a elevarse por el lateral de un barranco poblado de arbolado con hayas de gran porte. Seguimos con elevación continua, tomando altura, en dirección oeste.
   En el hayedo que atravesamos nos detenemos un buen espacio de tiempo en recorrer una amplia área del mismo, con la finalidad de intentar recolectar algún ejemplar de "Boletus edulis", hongos que en esta época deberían poblar los suelos de estos montes de Navarra. Nuestra búsqueda de este preciado manjar es infructuosa, pues solo encontramos dos ejemplares del citado hongo. Ya en anteriores visitas a varios montes de la geografía navarra, hemos intentado recolectar este tipo de fruto micológico, pero el otoño de este año falto de lluvias, con abundante viento del sur, y temperaturas elevadas, han impedido la ansiada aparición de setas y hongos.
   Solamente en salidas al monte en sábados anteriores, hemos podido recolectar ejemplares de "Lactarius deliciosus" o "Rebollones", "Lepiota (Macrolipiota) Rhacodes" o "Galamperna", "Coprinus comatus" o "Apagavelas", "Clitocybe nebularis" o "Pardilla" y algún otro tipo de seta comestible. También hemos podido observar abundantes ejemplares de la peligrosa y mortal "Amanita phalloides" y de la atrayente y peligrosa "Amanita muscaria".
Hermoso dolmen de "Bi aizpen" (1.178 metros de altitud)
   Volviendo a nuestro recorrido al monte Ireber, después de atravesar el hayedo, salimos al paso de Sobresate (1.134 metros) donde se halla una rústica cabaña bien conservada. Contemplamos enfrente de este lugar, la cresta rocosa del monte Ireber. Desde este lugar, antes de completar el ascenso, podemos acercarnos a visitar el dolmen de "Bi ahizpen", situado en el collado herboso de "Bi ahizpen lepoa" (1178 metros).
   La sepultura tiene un túmulo de un metro de alto por doce metros de diámetro todo de piedra. En el centro tiene una cámara de cuatro losas. La orientación es de este a oeste. La losa que da al sur tiene desprendida una parte a todo lo largo de ella y depositada sobre la cámara, quedando esta parte bajo una pequeña cubierta, dando la impresión de tener dos cámaras juntas.
   Al sur del túmulo y fuera de él, se encuentra una losa del tamaño de las laterales y otra más pequeña. Pudiera ser parte de la cubierta.
   El nombre del dolmen significa sepultura de dos hermanas, según cuenta la leyenda dos hermanas que caminaban por el monte hacia el municipio de Beruete, fueron sorprendidas por una gran nevada, muriendo congeladas en este lugar. Allí es donde fueron encontrados juntos sus restos muchos años después. De ahí el nombre de sepultura de las dos hermanas.
Cumbre de Ireber (1.206 m.)
Buzón de montaña.
   Desde este lugar en dirección suroeste ascendemos los últimos tramos del monte Ireber, por senderos poco marcados, en donde alternan zonas herbosas con otras rocosas. El ascenso final lo realizamos por la cara sur de esta montaña.
   En esta cumbre rocosa de Ireber (1.206 metros), encontramos dos buzones montañeros, uno en forma de proyectil o cohete balístico y otro es una pequeña casita sobre un mástil. Desde este lugar la visión es fantástica, incluye la Sierra de Aralar y su prolongación hacia las Malloas con la sobresaliente cumbre de San Donato, los más próximos altos de Huici y siguiendo hacia el este las cumbres de Zuperri, Zuaspi, Txaruta en la zona de Velate. Seria incontable el número de cimas de montaña que se observa en este lugar privilegiado.
   El Ireber, presenta un hermoso casco blanco que asoma entre los grandes bosques que cubren extensamente estas montañas. En dirección sureste se encuentra la cima del monte Ernaitzu con sus (1.203 m.), montaña de altura similar al anterior, pero de apariencia bien diferente, hacia esta cima nos dirigiremos, después de tomar el esperado almuerzo, una vez alcanzada la cima del Ireber. 
   En un lugar abrigado de esta cima, realizamos uno de los actos importantes de la salida a la montaña, tomar el refrigerio con los amigos "matarrasa", comentando las incidencias del ascenso, interpretar los magníficas vistas que desde este lugar se observan  y planificar el resto de la jornada, en función de las rutas que podemos elegir para regresar al lugar de partida.
Hermoso buzón de montaña
Monte Ernaitzu (1.203 metros).
   Después de terminado el almuerzo, nos dirigimos a la mencionada cumbre del Ernaitzu, descendiendo con una pendiente moderada hacia el collado de Sobresate, separación nítida entre las dos alturas. Después de un sencillo ascenso llegamos a la cima de este monte, en donde observamos la diferencia de la cima anterior, nos encontramos con su parte más elevada, constituida por superficies herbosas en su totalidad. En esta cima encontramos dos buzones de montaña, uno rústico semejando un cilindro horizontal sobre un soporte, situado sobre un montón de rocas. El otro buzón colocado en la parte más elevada de la cima, es una hermosa escultura de acero que representa alegorías a las fiestas de San Fermín; con una imagen del santo, un corte de la cabeza de un toro y las siluetas de corredores del encierro.
   Después de disfrutar de la soleada mañana y volver a contemplar las hermosa vistas desde este lugar, iniciamos el camino de retorno hacia el lugar de salida. De la cumbre descendemos por la ladera de esta última cima hasta retornar por el camino de ascenso. En esta ladera de pendiente homogénea y pronunciada, podemos observar pequeños montículos a modo de túmulos que nos llaman la atención, no conociendo la finalidad de los mismos, ni su historia.
   Ya en el camino por el cual iniciamos anteriormente la ascensión, retornamos al lugar de salida, el municipio de Arrarás, al cual llegamos después de pasar una jornada llena de encanto y buenos recuerdos. Con el cambio de ropa y posterior regreso a Pamplona terminó esta hermosa jornada montañera.
   
   

viernes, 12 de septiembre de 2014

RECORRIDO CIRCULAR. DESDE AZPARREN A PEÑAS BATXAS Y RETORNO A AZPARREN

   Durante el verano, a finales del mes de Agosto, aprovechando la estancia veraniega en nuestra Villa de Aoiz, nos reunimos varios integrantes del grupo de amigos "Matarrasa" para realizar este interesante  recorrido. Desde Aoiz retornando ligeramente hacia Pamplona, desde una rotonda se accede a la carretera NA-172 Itoiz-Garralda de acceso a los Valles Pirenaicos.
   Tomamos la carretera de nueva construcción después de la realización del embalse de Itoiz, la NA-2040 del antiguo itinerario de la NA-172, NA- 140 que desde Aoiz en dirección al norte, pasa por lugares del Valle de Lónguida que podemos nombrar, Erdozain, Olaverri y más adelante el acceso al último pueblo al noroeste de este valle, el municipio de Gurpegui. La carretera llega a un collado en donde a través de un túnel se accede al Valle de Arce, pasando por el pueblo de Nagore hasta llegar a las proximidades de la ermita de Nuestra Señora de Arce en donde se sitúa un nuevo cruce de carreteras.
   Elegimos dirección  a Garralda, dejando a nuestra izquierda la que se dirige hacia Arrieta.
Salida de Azparren camino de Aristu.
Inicio del recorrido circular hacia las Peñas Batxas.
   Desde este lugar seguimos la citada carretera y recorriendo el valle que establece el río Irati, y que forma parte del Embalse de Itoiz,  llegaremos a las proximidades del municipio de Oroz-Betelu. En sus proximidades antes de llegar a dicho municipio, se atraviesa un puente sobre una pequeña presa de cola del citado pantano y a través de la carretera NA-2045 se accede al municipio de Azparren, lugar de inicio de este recorrido circular.
   Dejamos los vehículos en las proximidades del frontón en donde hay un amplio espacio para aparcar. Después de equiparnos convenientemente iniciaremos desde Azparren el camino inicial de ascenso.
   Seguiremos primero por el pequeño valle, que se abre siguiendo el curso de un pequeño arroyo, sobre el esta asentado Azparren, a una altitud de unos 800 metros sobre el nivel del mar. Tras la separación de Oroz-Betelu del Valle de Arce hacia 1841, este pequeño municipio se quedó un poco desconectado del citado Valle, aunque sigue perteneciendo a él. Las recientes obras del embalse de Itoiz han determinado un aumento de la población de Azparren, al albergar a vecinos de otros municipios anegados por dicho embalse.
   Iniciamos el recorrido tomando la amplia pista en dirección al lugar de Aristu, situado en el Valle de Urraul Alto, esta pista se eleva sobre el pequeño valle ocupado por Azparren, para luego iniciar el descenso sobre el citado lugar de Aristu. Es frecuentado sobre todo por los pastores de ganado, y en época de caza mayor pos aficionados  a esta actividad.
Primeros ejemplares de "Lactarius Deliciosus".
También "rebollones" o "Níscalos"
   Después de recorrer unos 15 a 20 minutos por esta pista, aparece un monolito de piedra en la margen derecha, desde donde se inicia un camino amplio que sigue el curso ascendente del arroyo, que lo seguiremos hasta llegar a un lugar en donde este camino atraviesa la citada corriente de agua. El camino discurre ahora por la otra margen de la regata en pronunciado ascenso, y desde su inicio en dirección suroeste.
   La vegetación por donde nos desplazamos es muy variada, monte bajo próximo a la corriente de agua con abundante ejemplares de avellanos, bosque de boj y otras variedades de arbolado. Al elevarse el camino nos introducimos en bosque de más porte, como árboles de hayas, robles, castaños y pinos.      El camino es muy agradable y llevadero, para llegar a una zona de pequeñas praderas en donde empezamos a observar los primeros ejemplares de setas y hongos, que merced al tiempo lluvioso de este verano, han aparecido en nuestros montes.
  Encontramos en pleno mes de Agosto los primeros "Lactarius Deliciosus", "Rebollones", "Níscalos", que creemos son consecuencia del verano fresco y lluvioso que estamos teniendo este año de 2014.
   Estas praderas están situadas en un pequeño rellano en el camino de ascenso, que un poco más adelante cambia de dirección hacia el noroeste. Continúa la pendiente ascendente por entre arbolado de pino de repoblación, hasta una zona en que el camino presenta una derivación hacia la izquierda de la dirección que seguimos. Debemos desecharla, pues acaba en una finca cerrada con alambre de espino, que pertenece al caserío de Equiza perteneciente al Valle de Arce. Actualmente este caserío alberga una nutrida ganadería caballar que pertenece al rejoneador de toros de fama mundial, el estellés Hermoso de Mendoza.
 Las Peñas de Larequi en dirección Este-Oeste.
Vistas desde el camino a las Peñas Batxas.
   Seguimos en la misma dirección para después de un pequeño llano despejado, iniciar la parte del camino de mayor pendiente ascendente. El camino se difumina en unos hermosos prados que presentan una importante inclinación, para alcanzar la parte superior de los mismos, llegando a una cota de alrededor de los 1000 metros de altitud. En este altozano existía una hermosa cabaña ganadera, que con el tiempo se ha convertido en un montón de ruinas.
   Desde este lugar el camino desciende ligeramente entre arbolado de pinos, para girar en dirección norte y mediante ligero ascenso recuperar la altitud anterior. Seguimos el camino observando la nueva vertiente que se abre ante nosotros, con vistas a las Peñas de Larequi, en la misma dirección que llevamos hacia las Peñas Batxas.
    Seguimos por el cordal hasta llegar a una zona despejada, en la cual se han colocado recientemente puestos de caza de jabalíes y caza mayor. A este lugar llega una amplia pista para vehículos todo terreno, desde donde una vez alcanzado nuestro objetivo las Peñas Batxas, iniciaremos el retorno al lugar de partida.
   Continuamos la senda por el cordal y después de atravesar un prado llegamos a una alambrada que la debemos atravesar por un portillo de acceso próximo. El camino ahora se estrecha al máximo, y describe un sinuoso recorrido por el cordal, siguiendo dirección noroeste. Se abre ante nosotros un profundo barranco que nos separa del cordal que forman las Peñas de Larequi, que se sitúan enfrente del camino que seguimos.
 Peñas Batxas (1.167 metros)
Amigos "Matarrasa" en la cima.
   Después de este sinuoso recorrido, el camino llega a una zona despejada que forman unas hermosas praderas en la que pastan ejemplares de ganado vacuno y caballar. De este lugar, parte una marcada senda en la misma dirección que llevamos y que transita entre un bosque de coníferas mezclado con ejemplares de hayas y robles.
   Después de atravesar este bosque, la senda acaba en unas praderas con algunos ejemplares de pino, que debemos remontar en pequeño desnivel, para situarnos en un altozano totalmente despejado, desde el cual observaremos en toda su magnitud el embalse de Itoiz que aparece ante nosotros en dirección sur. Más al sur se observan las alturas de Izaga, la Higa de Monreal y la Sierra de Alaiz.
    Desde este altozano nace una senda, entre un intrincado monte bajo compuesto de ejemplares de boj, espino y otros arbustos, que nos conducen a la cota de más altura, las Peñas Batxas (1.167 metros). En este lugar entre matorral, de vistas limitadas en todas direcciones, se sitúan dos bonitos buzones de montaña, uno lo compone un curioso pájaro metálico sobre muelle, el otro un grupo de construcciones de acero inoxidable con inscripciones de la altitud y el grupo de montaña que lo instaló.
   En las proximidades de este lugar, los amigos "Matarrasa" hicieron un descanso para tomar un merecido refrigerio mientras se comentaban las incidencias del ascenso, a la vez que se disfrutaba de una mañana con una agradable temperatura proporcionada por la presencia de los rayos de sol. Después de llegar al acuerdo de completar el recorrido por el camino previsto, iniciamos el regreso hacia Azparren.
   La primera parte del camino de regreso consiste en retornar por la misma senda que nos acercó a las Peñas Batxas, hasta llegar al lugar descrito, donde se situaban los puestos de caza mayor mencionados con anterioridad. Hemos indicado que de dicho lugar salía una amplia pista para vehículos todo terreno hacia Azparren, y por ella iniciaremos el retorno a este lugar.
Camino de descenso desde las Peñas Batxas.
Panorámica de los montes Elke, Pausarán y Juandetxako.
   En dirección norte, esta amplia pista desciende con fuerte pendiente describiendo más adelante amplias curvas para salvar el desnivel inicial. Las vistas en esta dirección son espectaculares con hermosas panorámicas de los montes Elke, Pausaran, Juandetxako y Corona.
   Inicialmente esta pista forestal desciende entre un bonito bosque de hayas y robles para posteriormente atravesar bosques de pinos de repoblación. También aparecen prados cercados, reservados para el ganado que aprovecha estos jugosos pastos de montaña.
   La pista desciendo alternando pendientes de diverso gradiente por un pequeño barranco recorrido por un riachuelo que vierte sus aguas en el río principal que pasa por Azparren.
   Al final la pista llega al fondo del barranco, por un pequeño puente atravesamos el curso de río y llegamos a través de una pista recientemente asfaltada hasta la parte más baja de Azparren donde se sitúa edificio restaurado con varias utilidades. Desde este lugar accedemos a las proximidades del frontón cubierto, cerca del cual hemos dejado los vehículos.
   Después del cambio de indumentaria iniciamos el regreso a la localidad de Aoiz, después de una bonita excursión a estas poco frecuentadas Peñas Batxas, que siempre admiramos por los hermosos lugares que hay que recorrer, para llegar hasta ellas.

lunes, 23 de junio de 2014

DESDE EL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE IRANZU A LAS CIMAS DE KREZMENDI Y PEÑA AZANZA, PASANDO POR EL MONTE LARRAITZA.

   En fechas recientes, aprovechando la magnífica mañana del sábado día 7 de Junio, como de costumbre varios de los miembros de "matarrasa", nos dirigimos hacia una serie de cimas de montaña, situadas en el entorno del Valle de Yerri, para realizar un  interesante recorrido por estos hermosos lugares de la geografía de Navarra.
   La salida la realizamos desde Pamplona, tomando la carretera PA-30 o Ronda de Pamplona, hasta llegar a la población de Cizur Mayor, desde donde entramos en la Autovía A-12 o Autovía del Camino. En la salida nº 34 dirección Valle de Yerri, pasamos a la NA-7320 y después de atravesar Abárzuza tomar la NA-120. Por último mediante el ramal NA-7135, carretera estrecha y sinuosa, accedimos al Monasterio de Iranzu. Desde este lugar realizamos un interesante recorrido, que a continuación daremos a conocer.
 Entorno y situación del complejo del
Monasterio de Santa María de Iranzu.
   Aparcamos los vehículos en las proximidades del complejo de Iranzu, en donde hay amplios espacios para este menester. Nos equipamos convenientemente para el recorrido, que iniciaremos desde este lugar emblemático.
   El monasterio de Santa María de Iranzu está situado en el inigualable entorno histórico-artístico de origen cirsterciense y cuya construcción se prolongó desde el Siglo XII al XIV. A este conjunto de edificaciones medievales pertenecen la base de la Iglesia, el Claustro, la Sala Capitular, las Celdas de Castigo, el Locutorio y la Cocina. Correspondiendo el resto a las sucesivas remodelaciones  de los Siglos XVI y XVII.
   El Monasterio fue abandonado por los monjes tras la desamortización de Mendizabal, pasando al Estado la propiedad de dicho Monasterio. En el año 1942 la Fundación Príncipe de Viana inicia una intensa reconstrucción del conjunto monástico. Un año más tarde se unen a la restauración y se establecen en el lugar la comunidad religiosa de los Clérigos Regulares   (Teatinos), quienes regentan hasta el día de hoy, el Monasterio.
Se encuentra en muy buen estado de conservación y rodeado de montes y entornos naturales de gran belleza.
  En una atmósfera gozosa de paz y serenidad que invita al reposo del espíritu y a la reflexión, se puede conversar con los Padres Teatinos, piedras vivas de este monasterio o de sentarse en silencio junto a la fuente del claustro.
Camino del monte Krezmendi.
Ejemplares de Lycoperdon (Calvatia) Lilacinun.
   Iniciamos el recorrido tomando la pista de tierra que sigue la misma dirección con que hemos llegado a este lugar, dejando a mano derecha el complejo de edificios que componen el Monasterio. La parte primera del camino discurre entre arbolado, con predominio de nogales de diverso tamaño y gran variedad de arbustos, que forman una hermosa alameda. Un bello entorno natural de un valle, que forma en su discurrir el río Iranzu.
   El camino por el que nos desplazamos en dirección noroeste, remonta el cañón excavado por el citado río, formando pequeños pozas, que se alternan con ligeras corrientes de agua, que proporcionan a este recorrido un atractivo especial, como corresponde en general a esta parte del territorio situado a los pies de la Sierra de Andía. En esta primera parte del recorrido vemos varias marcas amarillas, verdes y blancas, ya que por este camino pasan una PR y una SL.
   La pista por la que seguimos comienza a elevarse paulatinamente, pasando por entre elevadas paredes que forman un espectacular cañón, que ha horadado el río Iranzu en el transcurso de los siglos. Seguimos en la misma dirección , remontando el barranco que ha formado el citado río, alternando pendientes suaves con otras de mayor entidad.
Miembro del grupo "matarrasa" en la cima
del monte Krezmendi. Al fondo la Sierra de Lóquiz.
   Seguimos subiendo por el barranco, por entre el bosque que forman hayas, robles y otro tipo de arbolado de porte bajo, hasta llegar a su parte superior en donde aparecen unas hermosas campas, con  pendientes ahora aminoradas, pudiendo disfrutar sosegadamente de un conjunto de praderas, donde pastan grupos de ganado vacuno y caballar.Con los primeros calores de la primavera encontramos en estos prados numerosos ejemplares de "Lycoperdon ( Calvatia ) Lilacinun" también conocidos vulgarmente como "Cuescos de lobo". Son comestibles cuando los ejemplares son jóvenes, aunque su consumo es escaso, por carecer de valor culinario.
   Después de atravesar estos prados, el sendero que seguimos se introduce en un un paraje estrecho de laterales con pendientes elevadas, provisto de abundante bosque, denominado "El Ginebral"; suponemos que esta denominación se la dieron, por el tipo de árboles que en su mayoría pueblan este lugar. Pasada esta última zona boscosa, el camino llega nuevamente a una nueva zona de pastizales. En este lugar la senda desemboca en una amplia pista, por la que seguiremos cambiando la dirección noroeste que traíamos.
   Giramos hacia el sur y con ligera pendiente nos dirigimos a las proximidades del paraje denominado Arregulaz, desde donde iniciaremos la última parte de la ascensión a Krezmendi. De la amplia pista que nos acercó a este lugar, nace una senda con marcada pendiente que sigue una hondonada con poca vegetación y que posteriormente se introduce en un hermoso hayedo.
   Siguiendo la senda después de un sinuoso recorrido llegaremos a las cumbres del Krezmendi (1.138 metros). En efecto son dos cumbres, con ambos buzones de montaña, una de ellas de fácil acceso, la otra está separada de la anterior a través de una hendidura en aéreo, con alguna dificultad para acceder a ella.
   Desde este lugar, las panorámicas son espectaculares, con imágenes de la Sierra de Lóquiz, de Andía y Urbasa. En los valles excelentes vistas de los municipios de las Améscoas y otras poblaciones al pie de estas alturas.
 Monte Larraitza ( 1058 metros ).
Buzón de montaña.
   Aprovechando este elegante lugar, en un coqueto abrigo, el grupo de amigos "matarrasa", disfrutamos del acostumbrado almuerzo. Durante el mismo comentamos ampliamente las incidencias del ascenso y discutimos las opciones que teníamos para continuar en dirección al punto desde donde iniciamos la salida. Optamos por continuar el recorrido , visitando las próximas cimas de Larraitza y Etxabarri ( Peña de Azanza ).
    Después de la elección, iniciamos el descenso por la misma senda de subida, hasta volver a la amplia pista que habíamos tomado en el paraje de Arregulaz. A partir de este lugar después de atravesar un bonito pinar el camino se dirige a unas amplias praderas del lugar conocido como Larraitza. Estos lugares nos permiten contemplar unos verdes prados donde pastan rebaños de diversos tipos de ganados autóctonos del país. Continuamos por la pista en dirección a la nueva altitud elegida, con una moderada pendiente de elevación, que nos acercará pronto al Monte Larraitza ( 1058 metros).
   Un buzón de montaña, al borde del acantilado que se abre ante nosotros, nos indica la situación de esta montaña. Las vistas del lugar son impresionantes, corresponden a una parte importante de la denominada Tierra Estella. Un detalle censurable del lugar, los orificios de bala en el citado buzón, obra de algún incosciente.
   Abandonamos el lugar y sin perder altura nos dirigimos hacia la última cima del recorrido. Por el  mismo borde de esta altiplanicie siguiendo una estrecha senda con dirección sureste, iremos acercándonos al monte que unos denominan Peñas de Etxabarri y en otros itinerarios montañeros llaman Peñas de Azanza con una altura de (1080 metros ). En la cima de esta montaña existe un curioso buzón, consiste en una roca del propio lugar en la cual se ha horadado una pequeña cavidad, donde se pueden introducir las tarjetas de los visitantes de esta cima, para dejar constancia de su ascensión ante el club montañero correspondiente.
Cima de las Peñas de Azanza.
Buzón de montaña horadado en la roca.
   La panorámica del lugar es impresionante con vistas incomparables de los pueblos de Etxabarri y Artavia, ambos pertenecientes al Valle de Allin, situados a los pies de estas alturas. Más alejado al otro lado de este valle, podemos observar las altitudes rocosas de la Sierra de Lóquiz.. Después de permanecer un buen espacio de tiempo descansando y contemplando estos hermosos lugares, iniciamos el descenso hacia el Monasterio de Iranzu, lugar donde finaliza este recorrido.
   Desde esta cima de Etxabarri, se inicia el descenso pasando en primer lugar por las praderas de Larraitza que se prolongan hasta estos lugares. A partir de estas campas, tomaremos claramente la dirección este, por un terreno donde empieza una senda muy bien señalizada mediante pequeños montones de piedra. La pendiente de descenso inicialmente suave, se convierte en otra más acusada cuando la senda se introduce en un barranco con abundante arbolado de hayas y matorral, que nos exige una mayor atención para no perder las señales de bajada, que aparecen en la senda a veces difuminada por la hojarasca.
   El barranco por el cual discurre la bajada adquiere pendientes más exigentes mientras va tomando claramente la dirección sur, hasta que esta senda desemboca en una amplia pista de tierra, que proviene de las ya mencionadas praderas de los Parajes de Larraitza.
   Continuamos el descenso por este barranco con pendientes inicialmente exigentes que posteriormente se van suavizando. La pista tiene un suelo muy irregular, con abundantes guijarros sueltos que dificultan el descenso, lo que nos hace tomar precauciones para evitar caídas peligrosas.
   Al finalizar el barranco en una zona más llana, la pista mejora su estado y la podemos seguir con más tranquilidad. Posteriormente aparece una señalización que nos indica que siguiendo por ella, llegaremos al municipio de Abárzuza. Como nuestro destino es el Monasterio de Iranzu, tenemos que cambiar de ruta, para llegar a dicho lugar.
 Plano del recorrido. Información de Senderioja..
Recorrido en sentido contrario al señalado en el plano.
   Después de un tramo de un corto descenso, aparece una marcada senda ligeramente ascendente que remonta una pequeña loma y que claramente cambia de dirección,dirigiéndose hacia el este.Seguimos la senda que después ascender un buen trecho, se introduce en lateral derecho del barranco que forma el río Iranzu, por el cual iniciamos la jornada montañera.
   La senda desciende rápidamente por esta ladera y empezamos a contemplar nuevamente las impresionantes roquedos que forma el cañón abierto por el citado río Iranzu en su cauce hacia la parte inferior del valle, en donde se halla situado el mencionado Monasterio de Iranzu.
   Esta senda permite contemplar en el descenso todo el conjunto de edificaciones que forman el citado complejo del Monasterio de Iranzu, con vistas muy hermosas sobre los parajes que rodean su entorno, que le dan un especial encanto.
   De nuevo en la pista principal por la que transitamos al inicio del recorrido, retornamos al lugar donde teníamos aparcados los vehículos. Una vez cambiados de indumentaria y después de haber disfrutado de una jornada de montaña inolvidable, volvimos a Pamplona por la mismas carreteras con que accedimos a los lugares visitados.




jueves, 15 de mayo de 2014

DESDE EL LUGAR DE NAPAL ( ROMANZADO ) AL MONTE IDOKORRI. VISITA A LA ERMITA DE SAN ESTEBAN DE UGARRA Y A LA ZONA PRÓXIMA DE MEGALITOS.

   Para alcanzar el lugar de Napal (Romanzado), desde donde vamos a realizar este interesante recorrido, nos desplazamos desde Pamplona a través de la PA-31, que nos lleva hasta el municipio de Noain. Desde este lugar accedemos a la Autovía del Pirineo A-21 en dirección a Jaca (Huesca).
   En la salida número 35 de la citada Autovía (Venta de Judas-Yesa), tomamos la carretera NA-178 dirección Lumbier-Navascués. Después de atravesar el municipio de Domeño (Romanzado), tomamos la carretera NA-2162, que se dirige a los municipios de Orradre y Napal, pertenecientes ambos al Romanzado.
   Esta sinuosa y estrecha vía de comunicación pasa primero por Orradre, para alcanzar posteriormente el lugar de Napal, desde donde partimos para disfrutar de esta singular jornada de ascenso al monte Idokorri y visitar posteriormente otros interesantes lugares de esta zona.
   Dejamos los vehículos a la entrada del pueblo, en un lugar despejado y habilitado para aparcamiento. En nuestra visita, el día es soleado con un ligero viento del Norte, que determina una temperatura idónea para el desarrollo de una jornada llena de descubrimientos, en estos lugares un poco apartados y bastante desconocidos de la geografía de Navarra.
 Municipio de Napal (Romanzado). Curiosa formación rocosa.
En su cara frontal se sitúa el Castro de la Peña de Napal.
   Convenientemente equipados iniciamos el ascenso atravesando el pueblo, pasando al lado de su Iglesia Parroquial. Está dedicada a la Purificación de Santa María, es del más primitivo románico con elementos del Siglo X, del XI, del XII y ediciones posteriores. En el exterior tiene pocos elementos que llamen la atención, excepto sus muros enlucidos y una torre muy deteriorada a los pies del cuerpo principal. Consta el mismo de una nave de dos tramos y cabecera recta, cubierto de bóveda de medio cañón, el último de los tramos apuntado; tiene además dos capillas a modo de crucero.
   La portada de entrada a la Iglesia de la Purificación de Santa María es de arco de medio punto, y en el ábside de la misma quedan restos cegados de lo que fue un vano geminado axial.
   Continuamos por amplia pista en dirección norte, con una ligera pendiente de ascenso, que irá posteriormente aumentando y que nos alejará del lugar de partida. Una mirada hacia atrás, nos proporciona una excelente perspectiva de una singular formación rocosa, que se halla cercana al municipio de Napal.
   Según nos informamos, en las proximidades de ese lugar, se halla ubicado el denominado Castro de la Peña de Napal. Los expertos en estas materias indican que corresponde a un asentamiento del primer milenio a. C., identificado como poblado de la Edad del Hierro.
   Si dirigimos la mirada desde este lugar donde nos encontramos hacia el oeste, podemos contemplar la elegante altitud de la Peña de Izaga (1360 metros), con sus tres cimas, Santa Ágata, Gambella e Izaga.
   Siguiendo la ascensión llegaremos a un collado, en donde en dirección norte se amplia la visión, con la aparición de campos de cultivo y prados, que forman un valle limitado por las formaciones de los altozanos de Ugarra, Peñascal, Bolunza y Angerta o Peña Blanca.
   En este collado encontramos un cruce de caminos, seguimos por el que se dirige hacia el este. Avanzamos por el mismo con una pendiente de ascenso moderada, que va rodeando al macizo del monte Idokorri. Llegaremos a otro cruce de caminos y ahora elegiremos, el que toma la dirección sur, llegando al borde de un pinar  de repoblación.
 Índice geodésico del Monte Idokorri.
Miembros del grupo de amigos "matarrasa".
   Desde el collado, el camino recorrido hasta el momento, atraviesa una zona de vegetación propia del bosque mediterráneo, con abundancia de encinas, carrascas y numerosas agrupaciones de boj.
   Tomamos el amplio camino, a modo de cortafuegos en el interior del pinar, y vamos ascendiendo con pendientes importantes, sobre el cordal oeste del monte Idokorri. Seguimos ascendiendo hasta llegar al vértice geodésico, señalado mediante una columna cilíndrica de hormigón y placa de identificación correspondiente a esta cima, dentro de la Comunidad Foral de Navarra.
   No obstante esta no es la mayor altura del monte Idokorri, para alcanzarla debemos de realizar un pequeño recorrido, que está convenientemente señalizado. Por una estrecha senda, siempre por las proximidades del cordal, a través de un pasillo con ligera pendiente entre brotes de boj y otros arbustos, pronto llegaremos a la altura máxima de esta montaña. Encontramos en este lugar un buzón de montaña, en la parte meridional de la cima, que nos señala la máxima altitud. En este caso el buzón bastante deteriorado, fue colocado por el Grupo de Montaña Boscos, y en él se señala monte Idokorri, con su altitud de 1061 metros.
   Desde este lugar el panorama que se abre a nuestros pies, es de una belleza inigualable. Estamos al borde de un acantilado, de gran verticalidad, que nos sitúa en un balcón; desde donde contemplamos la espectacular Foz de Arbayún horadada por el que paso del río Salazar, que se dirige al encuentro con el río Irati su hermano mayor. Próximos al lugar descrito se sitúan, el pequeño municipio de Iso y su espectacular puerto, recorrido por una carretera sinuosa para salvar el desnivel. En la actualidad ha quedado fuera de servicio, al modificar el trazado de la carretera que se dirige hacia el Valle de Salazar y el Almiradío de Navascués
 Desde el Idokorri vista de la Foz de Arbayún.
Puerto de Iso y actual carretera al Valle de Salazar.
   Después de contemplar las hermosas vistas desde este privilegiado lugar, iniciamos por el borde del cordal un ligero descenso, que nos sitúa en un lugar abrigado con excelentes vistas hacia el monte San Quirico, en donde los miembros de "matarrasa" disfrutamos de un apetitoso almuerzo, mientras comentamos las incidencias de esta primera parte del recorrido.
   Después de dar buena cuenta de las viandas, iniciamos el camino de descenso, por el mismo recorrido que realizamos en el ascenso, hasta situarnos en el primer collado, en donde se encontraba el primer cruce de caminos.
   Para completar la jornada, tomaremos ahora  desde este lugar el camino que se dirige hacia el norte, en dirección a la Ermita de San Esteban de Ugarra, que observamos en lontananza. Este amplio camino, que realmente conforma una pista, se dirige al lugar indicado, con ligeras pendientes de subida y descenso; entre campos de labranza y praderas, alternando con parajes en los se alternan masas de arbolado y arbustos de carácter mediterráneo.
   El camino por el que nos desplazamos se dirige hacia el monte Ugarra, con una bifurcación a la citada Ermita de San Esteban de Ugarra. Llegados a sus proximidades podemos apreciar las características de este antiguo lugar de culto. La edificación tiene una posición privilegiada, está situada en un altozano rodeada de campos de labranza.
   De lineas sobrias, románica de recta espadaña con dos huecos, exentos de campanas en la actual situación. Es de un solo cuerpo y en la actualidad está cerrada, debido a su estado ruinoso; ya que anteriormente se utilizó como refugio de rebaños de ganado lanar, y actualmente se emplea para guardar paja. Según nuestras averiguaciones este edificio es actualmente de propiedad privada.
 Ermita de San Esteban de Ugarra.
   En las proximidades de este lugar y otros cercanos se ofrece la posibilidad de visitar un conjunto muy interesante y bastante completo de monumentos megalíticos, esencialmente dólmenes que fueron descubiertos y catalogados a partir del año 1.957. Entre ellos podemos citar los dos de Aikoa, el de Angerta, los tres de Ugarra, los dos de Bolunza y otros más alejados como el de Puyomediano y Ugarrón.
   Los dólmenes de Aikoa, deben su nombre a un antiguo despoblado medieval, ubicado en las cercanías, entre los municipios de Imirizaldu, Ozcoidi y Berroya.
   El megalitismo ( megalito-piedra grande), es un fenómeno prehistórico propio de la Europa Occidental, relacionado generalmente con ritos funerarios. Se tiene constancia que dólmenes y cromlech, se utilizaron como sepulturas colectivas.
   Los monumentos megalíticos han sido interpretados como centros simbólicos y/o rituales de las poblaciones de su entorno de las cuales hay muy pocos datos. Las diversas interpretaciones de sus funciones ideológicas giran alrededor de su utilización como elementos de equilibrio social, de delimitación territorial, de prestigio  y/o poder de la comunidad, remarcándose la identificación de sus contactos con la tierra en la que estaban sepultados sus antepasados, lo que les otorgaría el derecho a trabajarla.
   Con el establecimiento de las jefaturas y a la consiguiente jerarquización social, que coincide con el auge de la metalurgia, fue cambiando a un modelo en el que primaba lo individual sobre lo colectivo. Los megalitos, dieron paso a los enterramientos individuales. La disposición de muchos de ellos, da pie a otras teorías, sobre su clara orientación astronómica, la mayoría de los dólmenes están orientados hacia el este, lugar donde sale el sol.
Situación de los megalitos en la zona visitada.
   Posiblemente nunca se despejarán las incógnitas, lo cual mantendrá como un misterio a estas piedras y lo que representan.
   Presentamos en esta cumunicación un pequeño plano orientativo de la situación de los megalitos de la zona objeto de nuestra visita. Como ayuda a su localización, tenemos que señalar que varios de ellos están dentro de zonas boscosas de monte bajo, muchas veces tapadas casi por completo por los árboles y arbustos que los rodean.
   No obstante las indicaciones que se reflejan en dicho plano, nos pueden ayudar a descubrirlos con menos dificultad. En la visita pudimos observar algunos de ellos, aunque lo avanzado de la mañana, nos impidió una más completa observación del resto de monumentos megalíticos.
   Posteriormente, emprendimos el camino de regreso, por la misma pista de acceso, hasta volver al municipio de Napal, que es donde iniciamos este variado recorrido a esta parte tan poco conocida del Romanzado.
   Una vez cambiados de indumentaria regresamos a Pamplona por las mismas carreteras y autovías que nos habían situado en Napal (Berroya), tras una jornada que resultó muy satisfactoria por la variedad y belleza de los lugares recorridos que hemos visitado.


     

miércoles, 9 de abril de 2014

DESDE LA ERMITA DE SAN JOSÉ (TAFALLA) A LA ERMITA DE SANTA ZITA. RETORNO VISITANDO EL EDIFICIO-REFUGIO DE LA HERMANDAD DE LOS DOCE APÓSTOLES.

   Iniciamos la salida acostumbrada de los sábados, en este caso de Pamplona, y nos dirigimos a la ciudad de Tafalla, desde donde realizaremos el recorrido elegido. El día es desapacible con anuncio de lluvias intermitentes durante la jornada. Nos desplazamos por la carretera N-121A hasta arribar a la ciudad atravesada por el río Cidacos.
   En esta ciudad después de pasar por el lateral de su Plaza principal, un poco más adelante en un cruce, tomaremos la carretera NA-132 en dirección a San Martín de Unx, hasta llegar a las proximidades de la Ermita de San José, situada en las afueras de Tafalla, que es el lugar de partida de este hermoso recorrido.
   Aparcamos los vehículos en las proximidades de esta ermita y nos equipamos convenientemente para iniciar el camino sin olvidar elementos de protección contra la lluvia, que nos acompañará durante una parte importante del mismo.
Inicio y final del recorrido.
Ermita de San José. Tafalla.
   Esta Ermita de San José, lugar donde nos encontramos data del año 1879 y según datos obtenidos en crónicas de Tafalla, consta de una nave de tres tramos con cabeza poligonal, con coro alto a los pies, con dos capillas adosadas a ambos lados. La cubrición, plana en las capillas, es de bóveda de crucería rebajada sobre pilares en la nave y gallonada en la capilla mayor. Las paredes tienen pequeños sillares articulados por finos contrafuertes. A los pies se abre un sencillo arco de medio punto y sobre él, un gran rosetón circular. Las ventanas también son de medio punto. Una sobria espadaña remata la fachada.
   Salimos de este lugar tomando un amplio camino entre la línea del ferrocarril y la autopista AP-15,  nos dirigimos en dirección norte, acercándonos a la población de Tafalla. El camino amplio desciende ligeramente hasta llegar al lugar en que pasa por debajo de la citada autovía, tomando ahora la dirección este, y penetrar en una zona de abundantes fincas agrícolas.
   Seguimos por el cómodo camino ascendente, con ligera pendiente de elevación en la dirección señalada, teniendo como referencia los aereogeneradores del parque de Guerinda. Durante este recorrido aparecen varias derivaciones del camino principal, pero hay que procurar mantener la pendiente en elevación, pues de lo contrario encontraremos en nuestro camino el paso del Canal de Navarra, que tendríamos que superar para continuar por el recorrido, hacia el lugar elegido. Tampoco hay que tomar otras derivaciones de más pendiente que nos llevaría a situarnos en la pista que recorre el citado parque de generadores de Guerinda.
   Recorreremos los términos del "Portillo del Aire", "Valgorra, en donde se alternan campos de cereal, plantaciones de olivos y monte bajo, en donde predominan los enebros, quejigos y carrascas. Llegamos al caserío Pozuelo en el término de Sansoaín, en donde no quedan más que ruinas de lo que debió ser el edificio principal. Se aprecian entre la maleza, diversos muros de manpostería de piedra que delimitaban la edificación.
 Caserío Pozuelo. Espacio ocupado por la "Era de trillar".
   Lo que se aprecia claramente, es un muro semicircular de piedra, que conforma una plataforma elevada, es un espacio circular, que sin lugar a dudas era la "era de trillar las mieses", donde se obtenían los cereales propios de la cosecha. El espacio tuvo que hacerse artificialmente debido a las superficies inclinadas que rodean las proximidades de este caserío.
   Seguimos por el camino en dirección este, que aparece delante de nosotros, hasta después de unos 800 metros de recorrido, encontrarnos con la terminación del camino en un campo cultivado de cereal. En esta época el sembrado de trigo aflora ligeramente a la superficie, en cuyo interior se aprecia una senda difuminada que lo atravesaba y que ha sido labrada.
   Optamos por bordear dicho sembrado y continuar el camino, que continua  por la parte superior del mismo, entre vegetación de monte bajo y con una pendiente moderada hasta llegar a la parte más alta de este recorrido. Estamos a una altitud de 679 metros aproximadamente.
   A partir de este lugar nos encontramos un amplio camino en dirección norte-sur, lo cruzamos y ahora iniciamos una senda de bajada introduciéndonos en un curioso pinar, que cubre las dos vertientes de un frondoso barranco, en uno de cuyos laterales esta situada la Ermita de Santa Zita. En el inicio del descenso, en la parte derecha de este camino nos encontramos con un crucero en el que está inscrito y se puede leer lo siguiente : "Peregrinos, la salve rezar, la Virgen de Ujué, lo premiará". También aparecen los nombres de dos personas que pueden ser los autores de esta dedicación a la citada Virgen.
   Metidos dentro del pinar, descendemos durante unos 450 metros, ahora con una pendiente acusada en dirección de la Ermita de Santa Zita, situada en la parte inferior de esta ladera del barranco. Antes de llegar al espacio ocupado por la nave de esta singular edificación encontramos zonas de asadores y merenderos utilizados en las romerías a este emblemático lugar, utilizada por los peregrinos de San Martín de Unx.
 Ermita de Santa Zita. Portada principal.
   Llegados al lugar podemos apreciar dos edificios diferenciados, uno la propia Ermita y el otro una edificación asociada para albergar al ermitaño. Parece ser según nuestras noticias que hasta no hace mucho tiempo, hubo una persona que habitaba el lugar y ejercía las funciones correspondientes a dicho cargo.
   El lugar es acogedor, la Ermita está ubicada en una vaguada, a media distancia entre la máxima cota de altura de la zona y la mínima que corresponde a la carretera de Tafalla a San Martín de Unx, rodeada de un bosque de pinos. Es un edificio sencillo de piedra tallada, donde destaca una puerta gótica sobre escaleras de acceso. En la delantera y encima de la puerta descrita presenta dos ventanales y una graciosa espadaña que alberga una pequeña campana.
   Según crónicas sobre este edificio, en su interior existen unas pinturas al fresco del siglo XVII. Su bóveda de cañón algo apuntada es similar a la de la iglesia de San Martín de Unx.
   Cuentan los lugareños que la devoción a la Santa la trajo un capitán italiano que vino a guerrear a Navarra a finales del siglo XV o principios del siglo XVI, y que cayó herido en las proximidades de la ermita. Estando moribundo donó sus bienes para la restauración de la ermita y para que se dedicase desde entonces a la devoción de Santa Zita, y allí murió y fue enterrado.
   Más tarde, entre los años 1520 y 1525 pasó por el lugar, en que por aquel entonces se llamaba el término "Val de Carca", el hombre de armas Francisco Martinez Alcocer, que fue al pueblo de San Martín de Unx y pidió a los jurados de la Villa que él, queriendo apartarse de los "vicios y regalos del mundo", hacer vida religiosa en servicio de Dios. Por este motivo solicitó permiso para vivir en este lugar apartado, como servidor de las demás gentes de estos lugares.
   El Alcalde y Regimiento de la Villa, así como los vecinos y Concejo, le concedieron el privilegio y pasó a ser ermitaño de la Ermita de Santa Zita. Dicen las crónicas, que los estamentos de la Villa de San Martín de Unx, accedieron a limpiar de árboles, arbustos y raíces, unas zonas próximas del lugar donde está ubicada la Ermita, para plantar viñas, olivos, y tierra blanca para obtener trigo y conseguir el sostenimiento de los ermitaños, ya que de otra manera vieron que las posibilidades de aportar limosna eran mínimas, por parte de los habitantes de estos lugares.
 Canal de Navarra. Camino de retorno desde Santa Zita.
   Situados en este lugar, debido a la persistente lluvia que nos acompañó en todo el recorrido, que no cesó en ningún momento, los componentes de "matarrasa", optamos por acomodarnos lo mejor posible en este lugar, tomar un frugal almuerzo comentando las incidencias del camino recorrido, y plantear el retorno al lugar de partida.
   Abandonamos este emblemático lugar por una amplia pista en dirección sur con ligero descenso, para después de unos 1100 metros de longitud llegar al Canal de Navarra, alimentado por el embalse de Itoiz que atraviesa y riega esta zona. De vez en cuando conviene volver la vista hacia atrás y contemplar el hermoso paisaje en donde se halla la Ermita de Santa Zita.
   Atravesamos el Canal de Navarra por un puente de acceso y continuamos bajando en dirección a la carretera NA-132, dejando a la izquierda el caserío denominado Femate, lugar de descanso en el retorno del peregrinaje de romeros de Nuestra Señora de Ujué. Salimos a la carretera general y tomamos dirección hacia Tafalla, y durante unos 1800 metros circulamos por el arcén izquierdo de la carretera hasta llegar a una bifurcación de un amplio camino que se dirige a unas fincas de cultivo. Justo en frente, al otro lado de la carretera vemos un nuevo y hermoso edificio que nos sorprende por lo original construcción. Atravesamos la carretera con cuidado por la posible irrupción de vehículos, y por un ancho camino nos dirigimos al curioso edificio, situado en una pequeña elevación del terreno.
   En los laterales del camino de acceso observamos unas piedras a modo de  menhires tallados en una de sus caras con los rostros de doce figuras con sus respectivos nombres que comprobamos correspondes a los apóstoles de Nuestro señor Jesucristo.
 Edificio refugio de la Hermandad  de los Doce Apóstoles.
   Nos encontramos a las puertas de en un nuevo refugio de la Hermandad de los Doce Apóstoles de Nuestra Señora de Ujué. Esta Hermandad es sinónimo de tradición, desde que el año 1607 peregrina a Ujué en la noche del 30 de Abril al 1 de Mayo. En fila de a uno y en silencio los hermanos recorren todos los años, los 20 kilómetros que separan Tafalla de Ujué y regresan a la ciudad del Cidacos.
   El año 2010 trajo novedades, en primer lugar, el retorno de la peregrinación se realizó al renovado refugio situado en el denominado paraje de la Carravieja, construido sobre la antigua caseta que tuvo que ser derribada, ya que estaba agrietada y existía peligro de derrumbamiento, según noticias aparecidas en la prensa de Navarra.
   En el citado año 2010 el domingo de Pentecostés fue inaugurado este hermoso edificio. En este día los aproximadamente 100 hermanos, celebran la fiesta y la hacen extensiva a todas sus familias con una misa, una comida y juegos por la tarde. Este año se añadió el acto inaugural.
   En en interior de este singular edificio se introdujo una hermosa talla de 94 centímetros de la Virgen de Ujué, que preside el lugar, protegida mediante una pantalla de cristal, realizada por el pamplonés vecino de Tafalla, Miguel Valencia, que esculpió la talla con distintos tipos de madera.
   Nos sorprendió el lugar, por estar permanentemente accesible su entrada y por la disposición en su interior, además del lugar del habitáculo de la imagen citada, hay un conjunto de sillas y mesas de obra y un lugar para realizar fuego y cocinar cualquier tipo de viandas, como pueden ser las tradicionales costillas asadas.
   Esperamos que los visitantes de este lugar lo respeten, no produciendo ningún desperfecto, dejando el lugar limpio de basuras y desperdicios, como lo encontramos y dejamos en nuestra visita. Posteriormente regresamos a la carretera NA-132, recorriendo la última parte del camino de retorno hacia la ciudad de Tafalla. En las afueras de esta ciudad, como señalamos en el inicio de esta comunicación se encuentra la Ermita de San José, en donde teníamos aparcados los vehículos.
   Después de cambiarnos las prendas mojadas por la pertinaz lluvia que nos acompaño todo el recorrido,regresamos a la ciudad de Pamplona, después de esta singular visita a lugares muy interesantes de la Zona Media de Navarra.