viernes, 2 de mayo de 2014

DENOMINACIÓN DE LOS TÉRMINOS DE LA VILLA DE AOIZ, ATRAVESADOS POR EL RÍO IRATI. PRIMERA PARTE.

   El río Irati atraviesa los términos de la Villa de Aoiz, entrando por la parte norte de su territorio y saliendo por la parte sur del mismo. Muy grande ha sido la influencia de su recorrido sobre sus habitantes, los agoiskos a lo largo de los siglos, dejando una impronta importante en la denominación de sus orillas, que hemos recogido de las conversaciones de nuestros familiares y vecinos, que recordaremos en este modesto trabajo.
   Aunque en el transcurso de los años han variado las prestaciones del río Irati para los habitantes de la Villa de Aoiz, una parte importante de las antiguas denominaciones antiguas de su cauce y orillas, siguen teniendo entre los vecinos y residentes la misma denominación de antaño.
   Por otra parte, las últimas modificaciones importantes, que se han realizado aguas arriba de Aoiz con la implantación del importante embalse de Itoiz, también han ocasionado la desaparición de unos espacios del río Irati, que hoy día son inaccesibles para el solaz y disfrute de estas orillas, en otros tiempos de gran importancia para la población de la comarca de Aoiz.
Dique del Embalse de Itoiz.
Términos del antiguo lugar de Gorriz.
   Las denominaciones que iremos citando en esta comunicación, son las conocidas por nosotros desde nuestra juventud, recogidas de las conversaciones de nuestros mayores, y que quizás para muchos de los jóvenes que actualmente viven y residen en Aoiz les sean desconocidas. Habrá otras que tengan otras acepciones en la actualidad, que aporten una visión más amplia a este modesto trabajo.
   La descripción de los parajes, la realizaremos siguiendo el desplazamiento de las aguas del río Irati en la dirección hacia su desembocadura en el río Aragón, en las proximidades de la ciudad de Sangüesa en dirección norte-sur.
   La Villa de Aoiz, está situada en el interior del Valla de Lónguida, y es precisamente por los términos del antiguo lugar de Gorriz (Lónguida), por donde entra el río Irati en los territorios de la citada Villa. En la actualidad el lugar de Gorriz y su término, así como una parte importante de los términos próximos del lugar de Itoiz, están ocupados por el citado embalse de Itoiz. Y es precisamente la gran estructura del dique que cierra el cauce del río, la que ocupa el lugar del antiguo lugar de Gorriz.
   Eran estos los lugares en donde se iniciaba la entrada del Irati en los términos de nuestra Villa.
   Las llamadas fuentes de Gorriz y especialmente la badina Vachispea o Chispea, era un hermoso lugar del río en donde los jóvenes de la Villa disfrutábamos, aprendiendo las primeros conocimientos de natación los días de asueto, para a continuación en compañía de los amigos disfrutar de las templadas aguas del lugar.
   En época de vacaciones, en los días calurosos del verano, las tardes festivas eran especiales para nosotros, reunidos alrededor de la Fuente de Gorriz, un lugar especial por la calidad y frescura de sus aguas, en donde se refrescaban las bebidas que acompañaban a la merienda. A continuación el regreso al pueblo a intentar encontrar alguna cuadrilla de chicas, que nos permitieran acompañarlas en los paseos por la carretera que atravesaba la Villa de Aoiz.
Río Irati. Zona del Pozo Redondo
Chorro de Central Hidroeléctrica.
   Hoy día ese antiguo lugar, está ocupado por las instalaciones y edificios de la Confederación Hidrográfica del Ebro, y no es posible el acceso a ese lugar, totalmente cambiado estructuralmente y vedado al público, mediante una barrera con control de guardas de seguridad de la citada entidad.
   Una vez que el río Irati atravesaba el tranquilo lugar descrito, perdía profundidad y fluía por lechos pedregosos, que aumentaban la velocidad de las aguas, hasta llegar a un espacio singular, el añorado Pozo Redondo. Al lado de este tramo de nuestro río se situaba lo que llamábamos Chorro de la Central.
   Estos espacios tenían un especial interés para nosotros, el primero que hacia referencia  a un espacio dentro de las aguas de forma circular, tenía una profundidad bastante grande, del orden de dos a tres metros aproximadamente entre su lecho y la superficie, lo que facilitaba un lugar especial para la practica de la natación.
   Hemos mencionado también el Chorro de la Central como un tramo del cauce del río Irati próximo al lugar descrito con anterioridad, se encuentra en la parte izquierda del mismo y corresponde al desagüe sobrante del Canal que alimentaba a las turbinas y generadores de la Central Eléctrica Nº 1 de la empresa El Irati S.A. El sobrante de los excedentes del citado Canal, se vertían al río Irati a través de la caída de unos doce metros de altura.
   Cuando el caudal sobrante era importante, era todo un espectáculo la caída del agua al cauce de dicho río, produciendo un ruido intenso acompañado de una nube de vapor de agua, que atravesado por la luz del día, producía la aparición permanente del Arco Iris. Todo un lugar especial para nosotros, los jóvenes y mayores que disfrutábamos de este hermoso tramo de nuestro río Irati.
   Al igual que el tramo de río anterior, el acceso a estos lugares no es cómodo como en otros tiempos, debido a los inconvenientes y deterioro de las márgenes del mismo, así como la construcción de un nuevo puente o pasarela, que han modificado todo el entorno del antiguo lugar. El puente es utilizado solamente, por los servicios de la citada Confederación Hidrográfica del Ebro.
Río Irati . Zona de las Mejanas.
Badina del Prao
   Por otra parte queremos señalar, que para cualquier situación de baño en todo el cauce del río Irati, en su paso por todos los términos de la Villa de Aoiz; no se puede realizar dicha actividad, al estar las aguas de salida el Embalse de Itoiz, a una temperatura de alrededor de 8º centígrados, prohibitiva para la inmersión de las personas e incluso de los animales.
   Después de abandonar la zona donde se situaba la Central Nº 1, que estaba atendida por un empleado que residía con su familia en una vivienda contigua, el río Irati atraviesa una zona que se denominaba La Sierra, que disponía de varios edificios donde residía otra familia. No disponemos de información del motivo de esta designación, pero podemos aventurar que en este lugar pudiera existir antiguamente una máquina para manipular la madera que transportara el río Irati en sus avenidas. En tiempos posteriores la familia que residía en estos lugares se dedicaba al cultivo y venta de hortalizas y frutas, que producía en una amplia huerta situada en el entorno de su vivienda.
   Esta última zona a la que nos hemos referido, y las próximas a las que haremos mención, se sitúan en la margen derecha del río Irati, ya que otra orilla está configurada sobre un elevado talud, que dificulta el acceso al mismo y solo permite con dificultad su  utilidad por los aficionados a la pesca.
   Siguiendo por la margen derecha, se sitúan las denominadas Mejanas. Estos espacios del comunal de la Villa, se han dividido en pequeñas parcelas o huertas, en las que una cantidad importante de vecinos, las utilizan para el cultivo de diversos tipos de hortalizas, para el consumo de sus familias. Tienen un gran arraigo entre los hortelanos de la Villa, que desde tiempos inmemoriales las cultivan, obteniendo una gran variedad de productos de temporada.
   Un sistema de regadío, que proporciona el propio río Irati, hace posible que en estas huertas obtengan  una apreciable calidad y un buen rendimiento de los cultivos. El abono, generalmente ecológico, determina un interés especial a estas producciones. El Ayuntamiento de la Villa, cobra una cantidad simbólica por el arriendo de estas huertas, que emplea para conservación y limpieza de los caminos de acceso a las mismas y otros servicios relacionados con esta utilidad.
Río Irati. Puente Medieval Románico.
También en denominación antigua "Bidelepu".
   Las Mejanas de Aoiz, representan la utilidad de un espacio comunal, uno de los pocos de que dispone el Ayuntamiento de la Villa.
   Siguiendo el curso del río Irati, después de las Mejanas, nos encontramos en un paraje llamado comúnmente como El Prao. Está situado entre la orilla derecha del citado río y las márgenes de una regata que fluye por el barranco que antiguamente se denominaba Barranco de San Lorenzo, que actualmente se llama Angiluerreka o "Regata de las Anguilas".
   De este espacio ha tomado el nombre una sociedad cultural, esencialmente de jóvenes, de gran proyección en el desarrollo de un gran número de actividades.
   Volviendo al paraje del río Irati llamado El Prao, por documentos que hemos consultado y obran en nuestro poder, podemos ampliar conocimientos sobre la utilidad de este espacio en tiempos pretéritos. Nos permiten conocer una parte de la Historia de nuestra Villa. En efecto, es en  un acta notarial de fecha 2 de noviembre del año 1.791, en donde se constata la creación de una pequeña sociedad en el denominado El Prado o Lavadero de Lanas. Dicho legajo notarial refleja, la construcción y administracción de un edificio destinado a la recepción de las partidas de lana que se lavaban en este lugar,al que también denomina "Sotolucea".
   De lo especificado en estos documentos con relación a este espacio de nuestro río Irati, podemos considerar que esta actividad desarrollada en sus orillas, el lavado y recepción de lanas, era una parte de los procesos de la fabricación de paños por el Gremio y Hermandad de Pelaires, tan importante en los siglos XVII-XVIII en nuestra Villa de Aoiz.
   Siguiendo el cauce de nuestro hermoso río, después de pasar por el lugar descrito con anterioridad, llegamos a un lugar emblemático para la Villa. Es una zona en donde el río Irati, es atravesado por un magnífico Puente Medieval Románico, que permite la comunicación de Aoiz, con lugares del territorio, situados en la margen izquierda del río.
   En posteriores comunicaciones continuaremos la descripción de los parajes o zonas del municipio de Aoiz, por donde las aguas del río Irati, siguen su curso en dirección a su desembocadura en el río Aragón, cerca de la ciudad de Sangüesa.

jueves, 1 de mayo de 2014

HOLA MAYO. ¿QUÉ ME CUENTAS?

Mayo ya llegó, veamos qué nos pronostica en lo meteorológico el Calendario Zaragozano 2014 :

-Tiempo por lo general apacible, de buen temple y con alguna frecuencia lluvioso, aunque mucho menos de los que las necesidades de la agricultura piden. Habrá unos días que comenzará a sentirse el calor con cielos claros, y otros, los vientos del SO. y SE. producirán nublados más o menos tempestuosos y alguna que otra chaparrada; finalizará con vientos desapacibles y notándose síntomas de un tiempo tormentoso.

Y ahora miremos como cada mes lo que nos cuenta la hoja del calendario dedicada a mayo en el libro de Horas de Enrique VIII, un maravilla de la iluminación del artista Jean Poyer.



El ilustrador nos presenta a una pareja de paseo llevando sendos ramajes cargados de hojas nuevas como signo del despertar de la naturaleza. La imagen podría titularse "cogiendo ramas". Un perro de compañía conduce a la pareja por un paseo marcado por ramas anudadas a los troncos de los árboles, mientras que otro perro corre libre por el interior del bosque.

La parte inferior de la ilustración de mayo nos recuerda en imágenes algunas fiestas emblemáticas del mes como San Felipe y Santiago en el borde superior izquierdo (1 de mayo), y la fiesta de la Santa Cruz (3 de mayo) en la esquina inferior izquierda.

El signo del zodiaco en este mes es el de Géminis y está representado por unos gemelos abrazados desnudos.




lunes, 28 de abril de 2014

UN PASEO POR EL PRADO: UNA VISITA GUIADA AL JARDÍN DE LAS DELICIAS

Estamos enganchados con el capítulo del libro "El maestro del Prado" de Javier Sierra dedicado al cuadro del Jardín de las delicias de Jerónimo el Bosco. Así que parece oportuno realizar una visita explicativa del cuadro por todo un experto como Alejandro Vergara, Jefe de Conser­vación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo Nacional del Prado.

Está acompañado por Javier Tejada, catedrático de Física de la Universidad de Barcelona, y que nos hace una interpretación del cuadro desde la perspectiva física de la creación del universo, muy libre, poco trabajada y conseguida, donde coge el rábano por las hojas, pero para eso le han "invitado".

El vídeo pertenece al proyecto "Otros ojos para ver el Prado" realizado en colaboración con FECYT, el GISME y el Museo Nacional del Prado.

domingo, 27 de abril de 2014

JOTAS DEDICADAS DESDE PUEYO DE SANTA CRUZ

Nos hacemos eco en esta entrada de dos jotas de la ronda de Quintos del 2014 y que tuvieron lugar el domingo día 20 en Pueyo de Santa Cruz (Huesca), en la carretera, en casa Soler, una cita obligada a esas horas finales de la jornada donde se puede degustar desde las famosas tartas de chocolate de la Victoria, los pacharanes de José Luis y unas calentitas tisanas de hierbas para entonar los castigados estómagos.

Ahí va la primera. El cantador Paco de la Sierra se la dedica a Victoria y a su próxima jubilación.




Y a cantar hemos venido
Ya se jubila Victoria
Y a cantar hemos venido
No se olvida de las tartas
Tampoco de su marido
Tampoco de su marido
Ya se jubila Victoria

Va mi jota rondadera
Pa José Luis y Victoria
Va mi jota rondadera
Que ya ha transcurrido un año
Y aun no han encontrado nuera
Aun no han encontrado nuera
Y ahí va despedida


La segunda la canta José Miguel López dedicada a Paula y Carlos, residentes ahora en Oslo, y que pudieron oirla en directo. Fue emocionante y llena de cariño. Se comenta en los círculos próximos que se derramó más de una lágrima.



jueves, 24 de abril de 2014

UN PASEO POR EL PRADO: EL JARDÍN DE LAS DELICIAS. JERÓNIMO EL BOSCO (III)

Continuamos con la tercera entrega del capítulo XIII del libro de Javier Sierra, "El maestro del Prado", en el que nos cuenta los secretos que esconde la tabla del Bosco "El jardín de las delicias".

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (III)

" Es entonces cuando me doy permiso para levantar por primera vez los ojos hacia el Jardín. La tabla de la izquierda parece la más serena del conjunto. Por un momento creo que si concentro mi atención en ella lograré apaciguar mis nervios. Funciona. Sus colores, sus imágenes principales, desnudas pero sosegadas, logran decelerar mi respiración por un momento. Y al cabo de un minuto empiezo a fijarme en la constelación de detalles que se abre ante mí. La pintura es un prodigio. Aunque mires una y otra vez un mismo cuadrante, siempre encuentras algo nuevo en lo que fijar la atención. Y eso que, a diferencia del resto de la composición, la parte del tríptico que he elegido es la menos saturada de todas.

De hecho, parece muy sencilla de entender. Está casi desprovista de figuras en comparación con las otras dos. Pero se trata de un mero efecto óptico. Aunque es cierto que sólo se ven tres humanos en esa escena, el universo animal que hay detrás se antoja infinito: elefantes, jirafas, puercoespines, unicornios, conejos y hasta un oso subiéndose a un frutal. 




Por alguna oscura razón, algunos de ellos —sobre todo los pájaros— aumentarán de tamaño y se convertirán en gigantes en la tabla de al lado. Pero el artista no insiste en ese detalle. Quiere que nos centremos en las tres figuras humanas. Y lo hago.
Uno está vestido. Debe de ser Dios. Toma de la muñeca a una joven desnuda, Eva, y se la presenta a un Adán tumbado al que, deduzco, le acaban de extirpar una costilla. Hay algo en él que me deja perplejo: el Gran Cirujano, Dios, no presta atención alguna a sus creaciones. Ni siquiera parece interesado en presentarlas entre sí. Está mirándome a mí. Si he de hacer caso a lo que de ese momento dice la Biblia, está a punto de sentenciar algo: «No es bueno que el hombre esté solo.»
Algo intimidado, tomo la cámara y, jugando con el teleobjetivo de 200 mm, click, click, obtengo detalles de esos ojos. Son penetrantes. Severos. Y, junto con los de la lechuza que se asoma del árbol-fuente-o-lo-que-sea que está sobre su cabeza, forman un conjunto de lo más perturbador. Estar a sólo unos centímetros de esa tabla, en silencio, me hace sentir un escalofrío tras otro. «Pero ¿por qué?», me pregunto. «¿Acaso no es paz lo que debería evocar una imagen del paraíso?» 

Entonces, levanto los ojos del visor y echo un nuevo vistazo a la sala. Las dos únicas puertas de acceso a la 56a permanecen mudas. No parece que vaya a franquearlas ningún visitante. Y así, sentado en el pavimento de gres, con las piernas cruzadas, regreso al cuadro. En algún lugar había leído que la tabla de la izquierda representaba la creación del hombre. El momento perfecto que Adán y Eva compartieron en el jardín del edén antes de cometer la torpeza de ingerir el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal que, intuyo, podría ser la estructura rosada en la que ha anidado esa misteriosa lechuza.

Hasta ahí la lectura fácil de esta obra. La miro. Me mira. Y me doy cuenta de que, por caprichos de la geometría, la misteriosa ave rapaz ocupa el centro exacto de la pintura. Pero hay más: al fijarme mejor en ese punto, percibo que no todo marcha bien en la escena. Dirijo la lente hacia allí para ampliarlo y descubro algo terrible: junto a la «fuente», saliendo de las aguas, distingo un reptil de tres cabezas. Lo fotografío. Y antes de que alcance a verlo a ojo desnudo, tropiezo con otro mutante más, ya cerca de mi posición: es un pájaro tricéfalo que parece pelearse con un pequeño unicornio y un pez con pico. A su derecha, un híbrido de ave y reptil devora a un sapo. Y en el lado opuesto, un gato ha atrapado a un roedor y se lo lleva para dar cuenta de él. «Pero ¿no había sido desterrada la muerte del paraíso terrenal?», barrunto recordando mis tiempos de lecturas bíblicas.

—¡Pobre Javier! Terminarás borracho si no ves esta imagen de la mano de un buen guía… La voz del maestro del Prado, alta, grave y burlona, retumbó en la sala, estremeciéndola. A punto estuvo de caérseme la cámara de las manos. —El jardín de las delicias es una excelente elección —sonrió a mis espaldas, satisfecho por el respingo que me había provocado—. De hecho, es algo así como el examen de fin de carrera para quien guste de los arcanos del Prado. No puedo entender cómo Luis Fovel ha atravesado la sala sin llamar mi atención. El caso es que está allí. Firme, vestido con su abrigo de paño de siempre y sus zapatos de suela rígida, a menos de una zancada de mi improvisado asiento.

—¿Qué…, qué clase de examen? —balbuceo sin lograr salir del todo de mi asombro.    —Sería uno lleno de preguntas trampa —dice sonriente—. Nadie sabe nada a ciencia cierta de esta obra. Ni siquiera su nombre. El jardín es sólo una denominación moderna. Otros la han llamado El reino milenario, La pintura del madroño, El paraíso terrenal… Y esa ambigüedad es lo que la convierte en uno de los cuadros más importantes del arcanon del Prado. Si te digo la verdad, para mí es una pintura profética. Un aviso. Un augurio para nuestro tiempo. Pero mucho me temo que si quieres comprender esa función tendrás que mirarla desde otro ángulo. Si te enfrentas a ella así, de frente, como lo hacen los turistas, sólo cosecharás equívocos.

Le hubiera dado un abrazo allí mismo. Después de mi tropiezo con el señor X, tenerlo junto a mí de nuevo, iluminándome con sus lecciones, me hace sentir una euforia incontenible. Él lo percibe y me detiene, parapetándose tras una mirada gélida. Me advierte que entender El jardín de las delicias podría llevarnos una vida y aun así sería insuficiente, y me previene que lo que se dispone a contarme apenas servirá para raspar en la superficie de su misterio.
«No has llegado al final de tu carrera», dice. «Apenas estás empezándola.»

Guardo entonces mi entusiasmo y mis preguntas para el momento oportuno y, cerrando la tapa del objetivo de la cámara, me pongo en pie, me sacudo el pantalón y dejo que me conduzca hasta un extremo de la tabla. El maestro hace entonces algo que me deja estupefacto: alarga la mano hasta el pesado marco dorado y negro del tríptico y tira con fuerza de él. Noto un leve crujido y, dócil, observo cómo la tabla del paraíso se mueve hacia nosotros, cerrándose sobre la parte central de la composición. Fovel repite la operación con la pieza opuesta, ocultando la obra como quien cierra un armario.   
—¡Así es como debes empezar a admirar esta herramienta!   
—¿Herramienta? Fovel sonríe.   
—Enseguida lo comprenderás, hijo. Pero antes dime, ¿qué ves?    



El jardín de las delicias, cerrado, se me antoja todo un hallazgo. Está cuidadosamente pintado, pero apenas tiene color. Muestra una escena irreal, en la que todo lo domina una insípida esfera transparente habitada por una gran isla circular que simula emerger de las aguas. Sobre ella, en la esquina superior izquierda, muy pequeño, se distingue un anciano con triple corona y un libro abierto entre las manos. Es Dios y lo contempla todo cerca de dos frases escritas en letras góticas: Ipse dixit et facta sunt e Ipse mandavit et creata sunt.   
—¿Qué significan? —pregunto después de silabearlas.   
—Son palabras sacadas del primer capítulo del Génesis, hijo. Corresponden al segundo día de la creación, cuando el Padre ordena que emerja la tierra firme, la separa de las aguas y la llena de hierba y frutales. «Él lo dijo y todo fue hecho», «Él lo ordenó y todo fue creado», dicen.   


- El lo dijo y todo fue hecho. El lo mandó y todo fue creado -
—O sea, que esto representa un momento previo a la aparición del ser humano.   
—En realidad, a la aparición de casi todo —me acota—. En términos joaquinitas, la escena se corresponde con el reino del Padre.   
—¿En términos joaquinitas? ¿El reino del Padre? ¿Qué es eso, doctor?   
—Ah, claro. Hay que explicártelo todo —responde sin fastidio—. ¿Recuerdas cuando hablamos de Rafael y de la famosa pugna de León X y el cardenal Sauli por convertirse en ese Papa Angélico que unificaría a la cristiandad?   
Asiento. Cómo iba a olvidarlo.   
—Pues bien —prosigue—, ya entonces te dije que el hombre que profetizó por primera vez la llegada de ese pontífice casi sobrenatural fue un monje que vivió en el siglo XIII. Un tipo temperamental del sur de Italia llamado Joaquín de Fiore. De ahí lo de joaquinita.    —Ya… —Trato de hacer memoria a toda prisa—. Recuerdo que mencionó la enorme influencia que tuvo en la redacción del Apocalypsis Nova. Pero no me dijo usted mucho más.  
- Joaquín de Fiore en su escritorio -

—Tienes buena cabeza —asiente—. Es verdad. No te hablé de la tremenda expansión que tuvieron sus ideas en la Europa del Renacimiento porque no era el momento oportuno. Pero ahora lo es. Fray Joaquín de Fiore fue un auténtico visionario. Comenzó a experimentar trances y éxtasis justo después de una visita al monte Tabor que hizo durante su peregrinaje a los Santos Lugares.

-Pero, ojo, además de vidente fue también un intelectual que desarrolló lo que llamó spiritualis intelligentia, una capacidad única para combinar razón y fe que lo convirtió en uno de los grandes pensadores de su tiempo. Todo el mundo lo tuvo en la máxima consideración. Mantuvo correspondencia con tres papas. Ricardo Corazón de León fue a escucharlo a Sicilia. Sus escritos eran considerados casi como la palabra de Dios. De hecho, fue en ellos donde anunció la inminente llegada de un Papa Angélico que uniría poder material y espiritual. Aunque lo que verdaderamente le importaba era lo que creía que iba a llegar después de ese pontífice: ¡el reino milenario! " 


(continuará)  

miércoles, 23 de abril de 2014

LOS PATER EN LAS ONDAS

- Josetxo junto a los otros promotores del arbol
genealógico de Aoiz -
Me hago eco de la intervención de uno de los autores del blog, Josetxo Paternáin, en el programa de RNE1 "Las tardes del ciudadano García" a raíz de la iniciativa del mismo y otros habitantes de Aoiz que pretenden poner en común las genealogías de los habitantes del pueblo. 

La iniciativa ha tenido eco en el Diario de Navarra, así como en radio euskadi.

De paso Josetxo habló de la genealogía propia del apellido Paternáin, de los ancestros más antiguos de los que tiene noticia en sus investigaciones, así como de las reuniones que se celebran en Mendaza de los portadores del apellido.

Vamos calentando motores para la reunión que acostumbra a reunir en Mendaza a todos aquellos que bajo el mismo apellido buscan establecer conexiones e investigar sobre los orígenes del apellido y de su genealogía.




- audio de la intervención de Josetxo en RNE1 -


martes, 22 de abril de 2014

CELEBRACIÓN DEL 70 ANIVERSARIO DE LA CORAL SAN MIGUEL ABESBATZA DE LA VILLA DE AOIZ.


   El domingo día 13 de abril, Domingo de Ramos, se celebró en la Iglesia Parroquial de la Villa de Aoiz, un magnífico concierto, con motivo de la celebración este año, del 70 aniversario del nacimiento de la Coral San Miguel, Abesbatza.
   La celebración de la Semana Santa, fue motivo para que esta excelente agrupación musical, interpretara la famosa obra "Stabat Mater", obra musical creada por el compositor italiano Gioachino Rossini, con forma de secuencia litúrgica sobre versos tradicionales católicos del Siglo XII. Esta plegaria "Stabat Mater" es atribuida al papa Inocencio III o al fraile franciscano Japone da Todi, fue estrenada en el mes de enero de 1842.
   La interpretación de la obra, fue realizada de forma magistral, por la Coral San Miguel acompañada de cuatro afamados solistas, la soprano Carolina Moncada, la mezzosoprano Nerea Berraondo, el tenor Eduardo Zubikoa, el bajo Silvano Baztán, completando el acompañamiento instrumental el pianista J. Miguel Aguirre.
 Coral San Miguel Abesbatza de la Villa de Aoiz.
Interpretación el la Iglesia Parroquial.
   La celebración del 70 aniversario de esta agrupación musical, es una fecha importante, que nos ayuda a recordar parte de los momentos más importantes desde su creación. Esta Coral San Miguel de la Villa de Aoiz, es una de las primeras que en Navarra se inició en la interpretación de la música coral. De la mano de los sacerdotes D. Domingo Larrea y posteriormente D. Julian Lacalle y al amparo de la Parroquia San Miguel, allá por el año 1944 comienza su andadura, participando en los principales actos religiosos de la citada parroquia.
   Poco apoco, y trabajando fuerte, amplía su repertorio y da varios conciertos en diferentes pueblos de Navarra, como ejemplo Valtierra, Villafranca, Burguete y en Aoiz, por supuesto. A la marcha de estos sacerdotes, la Coral vuelve a dedicarse exclusivamente a solemnizar el culto en fechas importantes del calendario litúrgico y las misas dominicales de esta Parroquia.
  A partir del año 1975, reanuda la labor y toma la dirección de la Coral,  Dª Manoli Gimeno, y con muchas personas del coro originario y nuevas incorporaciones comenzará una nueva y brillante etapa de la historia de la Coral San Miguel de Aoiz.
   Colaborando, por supuesto, con la Parroquia siempre que esta lo requiere, de nuevo amplía su marco de actuaciones y prepara un amplio repertorio musical, para numerosa actuaciones, ofreciendo numerosos conciertos por toda la geografía navarra y otras comunidades autónomas de España.
   Participa en numerosos concursos, obteniendo valiosos premios en Tolosa, Bilbao, Ejea de los Caballeros y Arnedo entre otros. Las voces blancas de la Coral, colaboran con el Orfeón Bergarés y la Orquesta Nacional de España, bajo la dirección del maestro Odón Alonso, en la interpretación en el Teatro Real de Madrid de la Octava Sinfonía de Malher. Asimismo son numerosas las colaboraciones con el Orfeón Pamplonés en diferentes conciertos, Novena Sinfonía de Beethoven, Réquiem de Verdi y otras. En el año 1.982, la Coral cambia de director y es D. Luis Lizarraga, quien toma el relevo a Manoli Gimeno, e inicia una nueva era, en la marcha de la Coral.
Actuación de la Coral San Miguel en su visita a Lisboa.
Las "Siete Palabras" de T. Dubois. Semana Santa.
   Se continúan dando numerosos conciertos por Euskalherría, Cataluña, etc. Deja de participar en concursos, pero sin embargo se adentra en el mundo de la música con acompañamientos orquestales. Se realizan trabajos con diferentes orquestas y bandas de música, destacando colaboraciones con la Orquesta Pablo Sarasate de Pamplona, Amalur de Pamplona, Orquesta Sinfónica de Bergara, Banda municipal de Vitoria-Gazteiz, la Pamplonesa también de dicha ciudad.
   En el año 1999 sustituye a Luis Lizarraga, D. Miguel Ganuza, que un año después y por motivos laborables deja la Coral y entrega la dirección a D. Francisco José Leandro. En la Semana Santa del año 2002, la Coral realiza un viaje a Roma con varias actuaciones, y como broche de oro participa junto con un coro italiano y otro alemán en la Misa de Pascua, en la Plaza de San Pedro, presidida por el Papa Juan Pablo II.
   En la Semana Santa del año 2004 se realiza otro viaje a París, con actuaciones en la Misión Española y en la Iglesia de Saint Severin. En el año 2007, dos conciertos en Praga, avalan el buen trabajo de la Coral San Miguel y obtiene un aplaudido triunfo en sus interpretaciones en los conciertos ofrecidos en las Iglesias de San Martín y San Nicolás.
   En el año 2010, es en Lisboa donde ofrece un concierto con la interpretación de "Las Siete Palabras" de T. Dubois y participa en la Misa de Pascuas en la Basílica de Nuestra Señora de los Mártires, en la celebración de Semana Santa. En las Navidades del 2010-2011, colabora con otros coros de Navarra en el Mesias Participativo, en el Auditorio Baluarte de Pamplona junto a la Coral Andra Mari de Rentería, como Coro Principal, y la Orquesta Sinfónica de Navarra bajo la dirección del maestro Robert King.
   En la actualidad dirige el Coro Aitziber Martxueta. El repertorio es amplísimo abarcando todo tipo de música : Polifonía religiosa y profana, música del Renacimiento, Cancionero de Palacio, Folclore de todo el mundo, esencialmente del País Vasco, obras de acompañamiento orquestal, música moderna con obras de los Beatles, L. Berstein, espirituales negros y otros.
Pintura Alegórica del "Stabat Mater".
Imagen del Pintor Luis Morales.
   En esta conmemoración, al coincidir con Semana Santa, eligieron la obra "Stabat Mater" para interpretarla magistralmente ante un numeroso público que llenaba totalmente la Iglesia Parroquial de la Villa de Aoiz.
   Esta obra corresponde a la época de madurez de Gioachino Rossini, quien principalmente se dedicó a componer óperas y no obras religiosas. Este compositor vivió cómodamente desde el punto de vista económico en la sociedad parisina de su época, pudiendo permitirse dejar de componer óperas para escapar del estrés que esto le producía. No obstante, tras "jubilarse" siguió componiendo obras, entre ellas Stabat Mater.
   El Stabat Mater de Rossini estaba estrechamente vinculado a España, ya que fue encargado en una visita a Madrid en el mes de febrero de 1831. Rossini dirigió una representación muy celebrada del Barbero de Sevilla, en presencia del propio Fernando VII; a la función acudió el archidiácono D. Manuel Fernández Varela quién, entusiasmado, deseaba poseer un manuscrito de Rossini y un Stabat Mater, que rivalizase con el famoso de  Pergolesi.
   A Rossini, compositor de óperas bufas, le pareció un encargo demasiado serio, por lo que fue reticente en un primer momento, aunque finalmente accedió a componerla, dado que el prelado era un gran amigo de su protector, Alejandro Aguado. La única condición que impuso el compositor, fue que la obra no podía ser vendida, ni publicada y recibió a cambio de su composición, una tabaquera de oro encastrada de diamantes que la donó el propio Varela.
   Aunque se esperaba la obra para la Pascua del año 1832, Rossini no encontraba suficiente inspiración para las secciones 2, 3, y 4, con la parte más floja del texto de la poesía, por lo que pidió a su amigo el compositor musical del Theatre Italien de París, Giovanni Tadolini, que completase la obra.
   A pesar de la decepción que supuso para el archidiácono Varela, la obra fue finalmente estrenada en la Iglesia del Convento de San Felipe del Real de Madrid, el Viernes Santo del año 1833.
 Coral San Miguel  y solistas interpretando el Stabat Mater
de Rossini en la Iglesia Parroquial de la Villa de Aoiz.
   A la muerte de Varela en el año 1837, y contrariamente a lo convenido inicialmente, el manuscrito fue vendido a un privado y posteriormente a un editor de París, lo que arrancó la furia de Rossini, ante la embarazosa situación que podría haberle causado que se conociese que parte de la obra, no la había compuesto él mismo. El compositor consiguió recuperar el manuscrito y compuso las partes que había dejado en manos de Tadolini, dotando a la obra de un gran sentido de unidad, añadiendo como final la sección décima "Amen in sempiterna saecula".
   Finalmente la obra completa fue estrenada por primera vez en París el 7 de enero  de 1842 en la sala Ventadour con gran éxito. La siguiente interpretación se realizó en Bolonia dirigida por Gaetano Donizetti.  Sin embargo, desde el exterior, Rossini fue acusado por algunos críticos por exceso de teatralidad en la composición, que según estos "no está acorde con la transmisión del sentido místico que emana de la secuencia de Jacopone da Todi".
    La obra necesita cuatro solistas (Soprano, Mezzosoprano, Tenor y Bajo), un coro y una orquesta para ser interpretada, y consta de diez partes o movimientos.

            1.Introducción para coro y solista "Stabat Mater Dolorosa".
            2. Aria para tenor "Cujus animam gementem",
            3. Dueto para soprano y contralto "Quis et Homo".
            4. Aria para bajo "Pro peccatis suae gentis"
            5. Recitativo para bajo y coro "Eja Mater, fons amoris".
            6. Cuarteto para solistas "Sancta Mater, istud hagas".
            7. Cavatina para contralto "Fac, ut portem Custi mortem".
            8. Aria para soprano y coro "Inflammatus et accensus".
            9. Cuarteto para solistas "Quando corpus morietur".
           10. Final para coro "Amen, in sempiterna saecula" de estilo fugado.
 
   En la espectacular actuación del Coral San Miguel y Solistas se sustituyó la Orquesta por la gran actuación al piano del maestro J. Miguel Aguirre.
   Después de la genial interpretación, el público asistente premió a todos los participantes en este evento musical, con una gran ovación que duró varios minutos. Con la entrega de sendos ramos de flores a la directora de la Coral, solistas y maestro de piano concluyó esta gran velada musical en la Villa de Aoiz.