martes, 8 de julio de 2014

LA VUELTA A LA BERRUEZA CON 12 GUITARRAS (VIII): LARRY CARLTON EN CÁBREGA

Recuerdo la primera vez que escuché hablar del "señorito de Mendaza" y del "señorío de Cábrega". Tendría 5 ó 6 años, esa edad en la que asistes de mudo espectador a las conversaciones de los adultos, y en ocasiones, si el entorno es propicio, te atreves a preguntar el por qué de las cosas. En la caverna platónica de las ideas que me estaba formando puse los dos casos en una categoría social especial, diferente de los demás humanos, o ¿acaso no? Luego, con el devenir de los años, te das cuenta que la condición de distinción heredada no te libra del misterio de la vida que se tiene al nacer. Tienes más comodines en la mano, sí, pero no conoces cómo va a ser el futuro, y mucho menos el final.

Hace tres años nos sorprendía una noticia de agencia en la que se reportaba el fallecimiento de Javier Zurita Goñi en accidente aéreo en Irak. Javier era un ejecutivo de JP Morgan y se dirgía a Irak para visitar unas instalaciones de telecomunicaciones. Por parte paterna era originario de Los Arcos y por la línea de de la abuela paterna le correspondía el marquesado de Cábrega, un título nobiliario español creado en 1654 por el rey Felipe IV a favor de Pedro Navarra de la Cueva, Maestre de Campo. 


- El caserio de Cábrega -
Cábrega no llega a pueblo, ya se ve en la foto, es un caserío grande. ¿Para qué más?, si no hay que compartirlo, pertenece a una sola familia. Con el paso del tiempo me he convencido que lo de heredar es algo primordial en la vida, y que sí es verdad que nos hace diferente a los demás. Ese detalle, el de la herencia natural y el patrimonial, es algo que hay que respetar y no envidiar, porque lo que yo he heredado no lo tendrán nunca los herederos del marquesado de Cábrega, y a la viceversa, así que tan amigos. 


- La encina de Cábrega -
Cábrega es también famoso por haber heredado un monumento natural. Se trata de una encina milenaria, de la subespecie “ballota”, uno de esos ejemplares que por sus dimensiones se les cambia de género y se les denominan encinos.

Cábrega no podía tener un guitarrista mentor cualquiera. Tenía que ser un artista con clase y señorío. No cabe duda, Larry Carlton tiene todo eso y en cantidad. Larry es uno de los grandes nombres en la actualidad del rock, del jazz y del blues, músico de estudio y de sesiones, y colaborador de numerosos proyectos con músicos de la llamada fusión y smoothjazz.

Larry nos trae un tema clásico suyo, Blues Force, el tema que tiene un final en falso en el que los músicos detienen el tiempo. No deja de ser más que una broma en el escenario, porque, cuando toca blues, Larry va en serio, se le ve disfrutar de verdad y no puede disimular. Atrás quedaron sus años de juventud de larga melena, pero su gusto y exquisitez en la interpretación ha madurado y crecido con el tiempo. En el vídeo lo vemos tocando junto a sus compañeros de Fourplay, ¡vaya poker de ases! 
Unos señores músicos para un sitio con señorio, nuestro querido Cábrega.




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