viernes, 8 de abril de 2011

SERIAL: "SEARCHING IN THE ROOTS". Capítulo 4.

"SEARCHING IN THE ROOTS”
(INVESTIGANDO LAS RAÍCES)
Capítulo  4. BUSCANDO LAS FUENTES DEL 3R (UREDERRA)

Una vez que nuestros amigos han repuesto sus fuerzas en Iranzu, siguen las indicaciones del chamán de Mendaza y buscan el brazo perdido en el agua, para lo que se dirigen a las fuentes del Urederra. Sin embargo, todos sus esfuerzos son en vano.

Entonces aparece el amigo Vicente, experto en brujas y destilados. Rápidamente identifica todos los síntomas de los amigos como un encantamiento y les da una fórmula para liberarse del mismo.
Nuestros amigos lo prueban y ...

jueves, 7 de abril de 2011

MEMORIAS DE UN PELÓN DE TAIWAN (VI). CALLE ARRIBA Y CALLE ABAJO.

MEMORIAS DE UN PELÓN DE TAIWAN (VI):
UN RECORRIDO POR MENDAZA,
CALLE ARRIBA Y CALLE ABAJO.
Continúo mi recorrido por Mendaza y paso después por delante de la casa de Rafael Ochoa haciendo aquí un pequeño paréntesis. ¿Recordáis al heladero de Mués? ¿Aquel que a los chicos nos vendía helados a cambio de huevos? De algún sitio habían de salir los huevos, ¡que en aquel entonces no iban a dárnoslos nuestras madres así por las buenas!, claro, que salían de las gallinas de casa y a veces de las de los vecinos. Había pues, venido el hombre de la garrafa, y yo quería helado. ¿Pero dónde estaban los dos reales que costaba? Así que entré en el corral de Rafael y eché el guante a dos hermosos huevos. Me fui con ellos al heladero y por los dos huevos me dio un helado ¡Uno! Alguien me vio comerlo y fue con el cuento a mi madre. Ella se armó de paciencia y de la alpargata, y me esperó a que volviera. No paró hasta hacerme confesar de dónde había sacado los huevos. Al día siguiente, amenazándome de nuevo con la temible alpargata, me puso otros dos en las manos. Asegurándome de que no había nadie que me viera, entré, puse los huevos en el nidal y salí disparado a la calle. Ya no me acuerdo como sabía el helado, pero tampoco he olvidado el miedo y vergüenza que pasé.

- casa de Juan Paternáin -

Sigo por delante de las casas del guarda de campo Valentín, de Urrea, del Chomillo, de Paternáin - el abuelo -, del Sr. Médico D. Antonio Bujanda, del Castor Montón, del Moro..... Me encamino hacia la plaza. Voy a detenerme en dos o tres sitios más queridos por mí. En primer lugar la casa del Paulino y la Ruperta, los padres de Flora Lanz; la primera familia amiga, amiga que recuerdo de Mendaza, al lado de donde vive ahora, la casa que ha sido siempre para mí la casa de la “Seña Marcelina”. Allí viví un par de años. Gracias, Flora por el cariño con que todos, empezando por tus padres Paulino y Ruperta, tus hermanas, Sara, Avelina y tú nos disteis. Un poco más adelante la casa de la Señora Leona Los Arcos y de Virginia Suberviola, donde en las procesiones del Corpus y de Corazón de Jesús, se ponía el altar más bonito del pueblo. ¡Qué sobrecamas tan bonitas que tenían!

- casa de Flora y Virginia -

Y la casa de Francisco, el Saltapeñas, sacristán aquellos años y la de Felipe, el barbero viejo, de quien se decía que era indiano y a quien tanto hicimos sufrir los niños, cuando manejaba un real sobre la taza con ceniza de sus cigarrillos. A veces salía furioso, fritándonos que seguramente nos había enviado el Sr. Cura. Se decía que adivinaba con seguridad el pasado y algunas veces el futuro.  Se decía, creo que mal decir, que era  algo así como adivino. Yo entré con frecuencia a su casa y siempre me trató bien.


Un poco más adelante la casa de los maestros, donde, a partir de los siete años yo, y otros de mi edad, con entrada libre muchos domingos, aprendimos más y mejor que en la escuela, a ser hombres con un poco de ideal y sentido. Gracias Don Ángel. Recordaréis algunos que en aquella casa, en la cara de abajo, tenía corrido por debajo de las ventanas del primer piso, un saliente donde los chicos poníamos a prueba nuestro valor y destreza. Si lo pasábamos sin resbalar y sin saltar habíamos dado un paso importante en nuestro camino a la madurez.
Manuel Piérola
Un pelón de Taiwan

martes, 5 de abril de 2011

AOIZ Y LA INDUSTRIALIZACIÓN. PASADO Y PRESENTE

El conocimiento histórico, nos lleva a señalar que al final de las guerras carlistas (1872-1876), que tanto incidieron en esta villa, se la consideraba a nivel provincial como esencialmente agraria. Cultivos de cereales, viñedos y legumbres,eran los obtenidos de sus escasas áreas productivas.Solamente se señala, la actividad desarrollada a otros niveles, por los "pelayres", trabajadores en la fabricación de paños y curtido de pieles.
Será en el año 1842 cuando se constituye la Compañía "EL Irati" dedicada al traslado y posteriores manipulaciones de la madera cortada en los montes del bosque Irati.
Para asombro de los "agoiscos" en los albores de esta sociedad, se fletó un barco para experimentar la navegabilidad del rio Irati. ¡Inimaginable!.
Pero fue a principios del siglo XX, cuando un "indiano", Domingo Elizondo, nacido en Arive (valle de Aezcoa),empresario y conocedor de las posibilidades de los montes de la zona, creó en las proximidades de Aoiz, en el lugar de Ecay (valle de Lónguida) la gran empresa "El Irati S A.,sobre la matriz del año 1842.
Esta nueva empresa, alcanzó en el año 1910, una plantilla de, ¡510! puestos de trabajo.
Este complejo industrial, hoy en ruinas, estaba constituido por una gran serrería, que absorbía diariamente 40 toneladas de madera, una gran destilería,que aprovechando los restos de la serreria de madera y de recortes, producía 30 toneladas de carbón vegetal , diversos ácidos, y alquitrán.
Estas instalaciones se completaban,con una central hidroeléctrica y un ferrocarril, de via estrecha, que servían para la salida de sus producciones. El ferrocarril un medio de transporte tan local, unía Aoiz y Sanguesa con Pamplona, con el punto intermedio de la factoría. A este medio de transporte le dedicaremos una nueva comunicación.
En las talas de madera del monte Irati, para abastecer a la serrería, intervino como marcador de los árboles a derribar,mi abuelo Pedro, y en las fabricas de muebles,creadas tanto en el propio complejo, como en  las auxiliares en Aoiz, ejerciendo oficios como ebanistas y torneros de la madera, los hermanos Gregorio, Salvador (mi padre), José, Inocencio y Angel Paternain.
No conocemos con exactitud, los motivos que originaron la caída de este emporio industrial, uno de los mayores y más modernos de la época en nuestra Navarra tan poco industrilizada en aquellos años, pero todo nos lleva a pensar, por lo que conocemos, que fue la mala administración de la Sociedad "El Irati S.A, la que le llevó al declive y a su desaparición.
El ferrocarril dejó de funcionar en el año 1955 y el gran complejo industrial, fue poco a poco dejando de funcionar y encontrarse en las condiciones, que reflejan las fotografias adjuntas, una ruina total.
Todo un ejemplo de dejadez ,y que esta clamando una pronta recuperación. Todo el terreno está altamente contaminado y próximo al rio Irati, al que por desgracia, envía sus fluidos envenenados. ¡ Una verdadera pena, a la que hay que dar una urgente solución !.
Por todo lo señalado, a modo de resumen, podemos afirmar que la villa de Aoiz, sufrió una gran transformación en los inicios del siglo XX, mantuvo su pequeña capacidad agrícola, convirtiéndose en industrial y de servicios.
En los años 50 sufrió un gran declive,lo que llevó a parte de las generaciones de la época, entre las que me incluyo a  emigrar a Pamplona, que en los años 60,empezaba su gran despliegue industrial.
Aoiz, en esta nueva época comenzó a recuperar su pulso industrial y a través de un polígono industrial, habilito la llegada de empresas de ramas variadas ,
que animaron el panorama laboral.
El tradicional sector del mueble, vio el cese de algunas firmas, la renovación y mejora de otras y la instalación de la factoría Iribarren, la más importante, notablemente potenciada por nuavas fabricas en Aoiz y Oroz-Betelu, con 170 puestos de trabajo.
Además, el programa de Promoción Industrial de Navarra, promovido por la Diputación Foral, atrajo dos grandes empresas : Solano S. A., de artículos de caucho, con 210 puestos de trabajo y Sedera Industrial Navarra, que al elevado número de 250 puestos de trabajo,  añadió la finura de sus productos.
El panorama industrial se completó en otros órdenes, con talleres mecánicos, representantes de diversa maquinaria, empresas de transporte, de construcción y otros talleres artesanales.
La villa, en los años 75, con alrededor de 850 puestos de trabajo,se constituyó en el mayor núcleo industrial del prepirineo navarro.
En la actualidad, y después de múltiples avatares, con movimientos de cierre de unas empresas y la apertura de otras,el polígono industrial de Aoiz, está sufriendo los efectos de la gran crisis industrial que afecta a Navarra.
No obstante, parece ser que se abre una esperanza,con la llegada de tres empresas de nueva implantación, del ramo de las energías renovables.La mayor, Gamesa de reciente apertura, dedicada a la fabricación de elementos para aereogeneradores, actualmente iniciando ensayos de producción. Las otras dos, ya en funcionamiento, tratan de recuperación de electrodomésticos, una de ellas. La otra dedicada a la investigación de la biomasa.
Descrito a grandes rasgos, éste es a mi entender y conocer, el panorama antiguo y nuevo de la industrialización de la villa de Aoiz.
                                       

lunes, 4 de abril de 2011

CEZANNE DEBIÓ HABER ESTADO EN MENDAZA

Sí, digo bien, Paul Cezanne, el pintor, debió haber visitado Mendaza por dos razones: -Una, por historia, y –Otra, por necesidad.
La primera es una larga historia que se remonta a sus años mozos en que conoce a su primera mujer. Cezanne  era de la Provenza (Aix-en-Provence, 1839), pero en París conoció a su mujer, Hortense, que se encontraba sirviendo en la casa de huéspedes donde se alojó el pintor en su primera visita a la capital. Hortense era de Pau, hija de un tratante de ganado, Jean Marie Acedal. En realidad se trataba de un emigrante español, navarro, de Acedo y llamado Jose María Ortigosa para más señas. Parece ser que su participación en las guerras carlistas del 34 provocó su exilio a Francia. Más tarde, en 1870 estalla otra guerra, ésta entre vecinos, la franco-prusiana. Para evitar el alistamiento, Cezanne intenta escapar de Francia. Hortense le ofrece, mientras dure el conflicto, la posibilidad de refugiarse en el pueblo de su padre en Navarra.  Las malas relaciones con su mujer acaban por definir su destino y finalmente Cezanne recala en un pueblecito de la Toscana italiana.
La segunda razón es la necesidad de que alguien pinte esa Berrueza, ese monte mágico de Asarta, esas paredes de la sierra, esas casas de cantoneras y piedra roja, los odrones, los codeses, las costaleras. Los cuadros ya están hechos, sólo hay que llevarlos al lienzo. Siempre me he preguntado cómo no han salido artistas en nuestros pueblos. Es un poco eso de que la necesidad crea al artista. De pequeño tuve la convicción de que así era cuando escuchaba en Mendaza hablar tanto del Pintor.
¿Qué hubiera hecho Cezanne al descubrir esos troncos retorcidos de nuestros encinos centenarios? A buen seguro que el 3Patas estaría colgado en los mejores museos del mundo. ¿Qué hubiera hecho Cezanne al descubrir los diferentes Asartas según las luces, con los perfiles de las rocas de Codés, con las riberas del Ega, los bañistas del Vao, de Arquijas, con los entramados de los campos, las antanillas, las escontrillas, las miralbuenas? ¿Qué hubiera hecho con su estilo natural en busca de la esencia geométrica, pintando lo que hubiera visto en la Berrueza, tal cual, sus formas simples, sus planos de color? Lo imagino subiendo a Santa Colomba, sentándose frente al valle y abstrayéndose en la naturaleza, observando e imaginando nuevos cuadros que se le descubrirían continuamente en esta Berrueza inspiradora. Seguro que a la bajada también habría buscado la inspiración en los paisajes oscuros de las bodegas Asensio.
Para mí, dos razones de por qué Cezanne:  -Una, porque es un maestro del paisaje, su estilo es ideal para retratar la Berrueza.
-La otra, no sabría definirla de momento, espero descubrirla cuando lo intente.

Descargar película aquí

De momento todo esto es una excusa para introducir otra sección sobre pintura y arte gráfico, vamos, una de otras hierbas. Empezamos con una entrega de Cezanne.

viernes, 1 de abril de 2011

SERIAL: "SEARCHING IN THE ROOTS". Capítulo 3.

“SEARCHING IN THE ROOTS”
(INVESTIGANDO LAS RAÍCES)
Capítulo  3. IRANZU, EL REPOSO.

La búsqueda por nuestros amigos del brazo perdido del lauburu de Aralar no está dando sus frutos. Guiados por el chamán de Mendaza lo han buscado en el aire, en la tierra y en el fuego. Nada, ni rastro. Sólo les queda buscarlo en el agua.


 
Desolados y cansados por la búsqueda, nuestros amigos se retiran a sus cuarteles y buscan consuelo en Iranzu, su pequeño paraiso, donde acaparan fuerzas para próximas aventuras . 

miércoles, 30 de marzo de 2011

UN POCO DE HISTORIA Y CASAS- PALACIO

   Aoiz, fue elevada a la categoría de Buena Villa en el año 1479 por la princesa doña Magdalena madre y tutora del rey Francisco Febo, recordando la paz general que se firmó ante la Ermita de San Román, en el término de esta villa. Firmaron la paz, representantes de agramonteses y beaumonteses.El acto consistió en clavar, por ambas partes, las espadas en el suelo en señal de paz, símbolo del acuerdo, con la consiguiente comida en la casa-palacio de Argamasilla.
   Frente a la iglesia parroquial se encuentra este elegante edificio, solar de los Argamasilla de la Cerda
   Este edificio ha sufrido multiples modificaciones a lo largo del tiempo hasta su actual estado. Tiene planta en forma de L y en su alzado se suceden dos cuerpos. En el lado más largo está la casa propiamente dicha, construida con sillar bastante irregular,su primer cuerpo presenta una puerta rectangular almohadillada con los sillares del dintel en disposición radial y un par de vanos rectos a ambos lados con rejas que siguen modelos ranacentistas. En el segundo cuerpo hay tres balcones,el central con balaustrada de hierro y sendos escudos nobiliarios entre los vanos.
   Remata el conjunto un volado alero de madera. Sobre el tejado emerge en la zona central una caja cúbica construida en ladrillo, con ventanas de arco de medio punto en sus lados, que corresponden a la caja de la escalera interior.

   Adosada al cuerpo principal y perpendicular a él, otro cuerpo de menores proporciones, de época más moderna y que sigue la estética neorenacentista del período historicista de finales del siglo XIX. Consta de dos niveles, el inferior de sillarejo con dos puertas, una a cada lado del rectángulo y dos ventanas de rejería neoplateresca coronadas por un frontón triangular, y dos óculos con el mismo tipo de reja, sobre otra hueca.
   En el segundo nivel, hay una hermosa galería de cinco arcos de medio punto en ladrillo sobre sencillos pilares del mismo material y antepechos de cerámica de Talavera, en tonos azules y blancos con grutescos que incorporan en el centro carteles blasonados.
   Completa esta casa-palacio, un pequeño patio-jardín, cerrado mediante elevados muros de sillarejo, conectado a través de amplio portalón, con una de las plazas más céntricas y emblemáticas de la villa.
   En este palacio Argamasilla de la Cerda, pernoctaron entre otros, el rey D. Juan de Albret, Doña Magdalena y en fechas posteriores el dramaturgo D. Ramón Valle Inclán.

MEMORIAS DE UN PELÓN DE TAIWAN (V). LAS ESCUELAS.

LAS ESCUELAS DE MENDAZA

Siguiendo el recorrido por la Mendaza de entonces. Por las escalerillas de la iglesia, paso a la plazoleta de las escuelas. Aún me parece oír, los gritos del Min, el cabrero y los balidos de las ovejas del Sr. Blas, el grande (el Blasòn). La de varazos que nos dio un día este último por ponernos, en son de guasa, a reírnos de él, imitando los balidos de sus ovejas.
Muchas veces me acuerdo que mientras esperábamos allí la llegada de los maestros no eran pocos los empujones que nos propinábamos para sacar de la fila al que ocupaba el primer puesto en el ángulo de la pared de la clase de las chicas, junto al almacén de astillas de la estufa.


Y hablando de la estufa, me viene a la memoria el arte que tuvo D. Ángel Escriche, el maestro, para convertir la estufa en calefacción para toda la escuela. Toda era cuestión de poner más o menos tubos, mejor más, para que así nadie protestara. Con la estufa delante de la mesa del maestro, el tubo de la chimenea se alargaba por toda la escuela, hasta acodarse frente a la última ventana, para salir por allí a la calle. Esa disposición, además de poco calor y algo de humo, producía una gran sequedad en el ambiente. Recuerdo que los días de nieve eso tenía solución. Don Ángel mandaba a los más pequeños salir a la calle a recoger bolas de nieve. ¡Bien apretada! decía, ¡que puestas sobre la estufa, acababan dando en una nieve asada sabrosísima!, algo así como flan caliente. Y mirábamos ensimismados. Nunca pudimos comprobar con atención dónde iba a parar el flan, no fuera que se lo comiera el maestro.

Era la nuestra, una escuela de lo más moderna. Teníamos música y cantos. De la música se encargaba el herrador que trabajaba debajo; de los cantos, los cochinos cuando Cecilio Gastón se ponía a prepararlos para venderlos al día siguiente. Teníamos además en los armarios, una serie de libros. Varias veces he buscado en las librerías el que recuerdo con más interés: LECTURAS DE ORO. No lo he encontrado. En Pamplona, alguien me dijo que habían vuelto a editarlo. El Catón (libro para ejercitar la lectura los principiantes), y después la Enciclopedia Escolar. Los llevábamos cada cual el nuestro. Había algo más: una bandera nacional. Tan sólo se ponía si iba a venir el Sr. Inspector. Y teníamos también toda una serie de reglas y varas. Servían para todo: para hacer rayas en los cuadernos de pintura, para marcar alguna cabeza demasiado habladora, hasta para resolver los problemas de matemáticas, y también para aumentar el fuego de la estufa los sábados cuando barríamos la escuela en ausencia del Sr. Maestro. Lo malo es que al lunes siguiente volvían de manos de D. Ángel a su mesa, tan numerosas y fuertes como antes.


Desde la puerta de la actual Casa Consistorial, lugar de las antiguas escuelas, veo a lo lejos, aunque ya no puedo subir, el transformador y la Raja. Allí aprendimos muchos chicos los secretos de la brisca, algunos del mus y fumamos los primeros pitillos de colillas y hojas secas. Los que tenían para comprar, que eran pocos, se fumaban Ideales ¿…? ¡No, hombre, no! ¡Que no nos fumábamos los ideales! IDEALES era una marca de cigarrillos, los menos malos entre las dos marcas más corrientes. Todavía no había Bisontes, los de papel de plata.

También allí, debajo de la torre, los días de fiesta, oíamos el talán-talán de las campanas, esperando el eco-respuesta de las de Asarta y Mirafuentes. Estábamos orgullosos de las nuestras, ¡tan sonoras!, recién fundidas y repuestas en la torre, ante todo el pueblo. ¡Eran sin lugar a dudas las mejores de todo el Valle de la Berrueza!. ¡Cuántas cosas nos decían entonces las campanas!. La hora de la comida, el toque de oraciones, el viático para el ultimo enfermo grave, el tin-tan..., tin-tan, grave, sonoro y lento, del toque a muerto, el tintiluno, tintiluno, tin-tan, del ángelus del mediodía, los toques a rebato por incendios del pueblo y las rogativas y las letanías, cuando las nubes de tormenta de mayo y junio se agarraban en la Peña Costalera.


Manuel Piérola
Un pelón en Taiwán