viernes, 12 de abril de 2013

UN PASEO POR EL PRADO (II): EL TRIUNFO DE LA MUERTE. BRUEGHEL EL VIEJO.

 (II): EL TRIUNFO DE LA MUERTE. BRUEGHEL EL VIEJO.





«Dejó huella El Jardín de la Delicias. El gurú artístico del joven Sierra, ese maestro de apellido Fovel, lleva al barbilampiño escritor frente a otro cuadro inquietante, El triunfo de la muerte, de Brueghel el Viejo, «una suerte de pesadilla de peste y destrucción, lo que parece una extensión extrema del infierno del Bosco», afirma Javier Sierra.
 
«Brueghel el Viejo lo pinta unos años después de El Jardín de las Delicias. Él conoció la obra de El Bosco porque en el taller de impresión donde él trabajó de joven se imprimían las estampas de El Jardín... y de otras obras de Jerónimo Bosco. Por lo tanto enseguida se familiarizó con esas imágenes oníricas y extrañas. Pero a lo que se dedicó durante toda su vida Brueghel fueron paisajes, escenas bucólicas, de la vida cotidiana, y unas pocas escenas bíblicas más o menos pacíficas. Esta, El triunfo de la muerte, es una excepción.


 
Es una de sus últimas tablas, el triunfo de la muerte representa algo que se describe en el capítulo XX del Apocalipsis: la destrucción total de la Humanidad y la llegada del reino milenario. Después de lo que se representa en esta imagen vendrá un tiempo de mil años en el que Jesucristo señoreará la Tierra. Y después de ese periodo de mil años, que influyó muchísimo en la mentalidad medieval y renacentista, vendrá la gran lucha, la gran confrontación entre el bien y el mal, que decidirá si la especie humana sobrevivirá o no.


 
Es un cuadro terrible, en apariencia. Hay miles de esqueletos, representando la muerte, que están cercando poco a poco a los últimos hombre vivos, que están representados en este lugar. Las hordas de soldados de la muerte están empujando gracias a máquinas terribles a estos últimos humanos hacia un cajón, que da la impresión de que cuando esté lleno se va a cerrar. Aparentemente no hay esperanza.
 
Pero el maestro del Prado me explicó que este cuadro se pinta unos treinta y cinco años después de que Hans Holbein el Joven, un importante pintor, diseñase lo que se conoce como el alfabeto de la muerte. Es una tipografía, tallada en imprenta, en donde aparecen desde la A a la Z representaciones de esqueletos, es decir, de la muerte cercando al ser humano en todas las facetas de la vida.


 
Algunas de las representaciones de Holbein en el Alfabeto de la Muerte encajan casi milimétricamente con algunos de los esqueletos de esta pinturas. De tal manera, que si seleccionamos esas partes, que son iguales, obtenemos un conjunto de letras y si las juntamos esas letras tenemos un mensaje, y si leemos el mensaje comprenderemos el sentido profundo de este cuadro...».

jueves, 11 de abril de 2013

NOTICIAS SOBRE EL ORIGEN DE LOS PATERNAIN DE MENDIOROZ ( VALLE DE LIZOAIN - ARRIASGOITI ). PRIMERA PARTE

   En la comunicación del día 27 de Enero de este año 2013, dimos detalles de una agradable reunión en casa de Pilar Paternain, de miembros de esta familia con otros Paternain de Mendioroz y Aoiz. En esta
reunión se comentó entre otras cosas, la posibilidad de indagar sobre los ascendientes de Ricardo Paternain, con domicilio en Mendioroz (Valle de Lizoain) presente en la reunión y con gran interés sobre el tema. A partir de unas difusas noticias que conocía, nos dio la pista del posible lugar la procedencia de esta rama Paternain, el municipio de Ballariain, y el nombre de un posible antepasado suyo que dijo podría llamarse José Paternain.
Municipio de Ballariain
Vista general

   Con estos datos hemos realizado una investigación, que nos ha facilitado el conocimiento de una apasionada historia sobre las vivencias de esta familia. Los detalles de esta historia los hemos obtenido, a través de un proceso marcado con el número 21.785, que se halla en el Archivo General de Navarra. Pertenece al secretario Arrastia y contiene 37 documentos.
   Los documentos investigados son bastante complejos pues comprenden una serie de episodios, que se desarrollan entre varias entidades centradas en el devenir de la Casa Goicoa o Goicoechea del municipio de Ballariain, situado en la Cuenca de Pamplona. Este concejo pertenece al Ayuntamiento de Berrioplano. Los hechos relatados  se presentan en documentos fechados entre el año 1645, primeras noticias, y el año 1768 fecha final del proceso.
   Un primer documento fechado el 26 de diciembre de 1645 nos informa de la venta "de una pieza de pan traer que ella posee, suya propia en la parte llamada Eunceburua de cinco cuartalas poco más o menos ( se hace referencia a los límites ), por la suma de nueve ducados", por parte de Graciana de Osa, viuda de la Casa Goicoechea de Ballariain. La compradora también viuda, María de Cía y Osinaga. Como podemos intuir, la situación económica de la Casa Goicoechea no parece que fuera boyante. Aunque este documento no refleje ninguna situación, si que será importante para comprobar el desarrollo de los hechos posteriores.
   Dando un salto en el tiempo, del año 1759 se presentan varios documentos que nos indican la situación de la Casa Goicoechea. Uno de ellos se refiere al matrimonio de Joseph de Ballariain con Francisca de Senosiain y sus cinco hijos, cuatro varones Mateo, Pedro Joseph, Sebastián Joseph, Juan Gabriel, y una hija Agustina, todos ellos con apellido Ballariain. El documento menciona el paradero desconocido de Juan Gabriel.
Municipio de Ballariain.
Iglesia parroquial

   También aparece una relación de antepasados de esta familia. El matrimonio de Maxín de Ballariain con María Satóstegui. Tienen cuatro hijos de nombres Juan Miguel residente en Ibero, Pedro residente en Asiain, Agustín residente en Artázcoz y Joseph que es precisamente el que hereda la Casa Goicoechea, casado con Francisca de Senosiain, como hemos indicado con anterioridad.
   Otro documento importante del año 1759, nos
 informa que Francisca de Senosiain viuda, nombra herederos de Casa Goicoechea a su hija Agustina de Ballariain casada con Joseph de Paternain. La situación de la citada casa, en estas fechas era complicada, pues se aportan otros documentos que señalan el litigio entre la Casa Goicoechea y la Casa Arrosena, ambas de Ballariain. El motivo del conflicto es en este caso," la preferencia en los actos parroquiales de dentro y fuera de la Iglesia". El documento relata, que las preferencias las adquirió María de Larragueta mujer de Miguel Roncal de la Casa Arrosena, por no poder acudir Francisca de Senosiain de la Casa Goicoechea al ser muy anciana y ciega. Ahora se reclaman las preferencias por Agustina de Ballariain, heredera universal de todos los bienes de Casa Goicoechea.
   El enfrentamiento entre ambas casa tiene también como motivo, que el citado Miguel Roncal, es propietario del campo de cultivo que en su día enajenó la Casa Goicoechea. Hay un documento de sentencia del 16 de octubre de 1759, en donde los Alcaldes de la Corte, le dan la razón a Joseph de Paternain y Agustina de Ballariain. Se afirma que los citados como dueños de la citada Casa, situada en Ballariain tienen preferencia en los actos parroquiales sobre los dueños de la Casa Arrosena. Este auto judicial está confirmado por la Audiencia de Pamplona el 9 de junio del año 1761.
   Por esta actuación y otras posteriores comprobaremos, que los herederos de la Casa Goicoechea están manteniendo una lucha titánica por mantener el prestigio y la supervivencia de su casa, que debía pasar por malos momentos en su economía. Con fecha del 29 de agosto de1760, en el lugar de Ballariain en un documento extenso, se recoge la petición de los herederos de la Casa Goicoechea de un censo de 100 ducados al 3% de rédito para recuperar la pieza en posesión de Miguel Roncal, que en su día compró María de Cía y Osinaga.
Municipio de Ballariain.
Casa solariega

   La petición se hace,"a D. Joaquín Joseph de Labiano y a D. Pedro de Garayoa, Vicario y Alcalde de la Parroquia de la Villa de Villava, patronos de la Fundación y Obra Pía, que Pedro de Sagaseta fundó con cien ducados de principal en favor de los Maestros de Escuela de la dicha Villa, para la educación y enseñanza de los niños pobres de ella". Son testigos de esta petición de censo, Juan de Cía vecino del lugar de Marcalain y Joseph de Esain natural de Ballariain. Redacta la solicitud el escribano Martín Fermín de Irisarri.
   Como aval del censo de 100 ducados solicitado, los peticionarios presentan un documento, que se incluye en el proceso, en donde quedan reflejados los bienes que poseen los solicitantes. Francisca de Senosiain, Agustina de Ballariain, y Joseph de Paternain, herederos de la Casa Goicoechea. Dan relación de sus bienes, que son los siguientes: " una casa donde habitan con sus límites, una era de pan trillar pegante a la casa, dos huertas de tres robadas, pegantes a la dicha casa con paredes y olmos...". A continuación relaciona el documento, un conjunto de "piezas", fincas en las que se refleja la superficie de cada una de ellas, con sus límites y denominación de los términos de Ballariain. Por lo reflejado en este documento, eran unas apreciables propiedades las de esta Casa Goicoechea.
   En una segunda parte, continuaremos con la interesante historia de los antepasados de esta rama de la familia Paternain.
  



lunes, 8 de abril de 2013

UN PASEO POR EL PRADO (I): EL JARDÍN DE LAS DELICIAS. EL BOSCO

Este febrero pasado coincidió la presentación de la nueva novela de Javier Sierra, "El Maestro del Prado" con mi última visita a la pinacoteca de Madrid. Tengo que confesar que desde un principio me atrajo esta visión oculta de los cuadros del gran museo.


- Javier Serra con su nuevo libro -
El libro cuenta la visita del autor al museo guiado por un hombre misterioso que le ofrece el lado menos conocido del arte: el lenguaje cifrado y los códigos ocultos que esconden algunas de las obras más reconocidas. Así, el libro nos acerca el lado menos conocido de los cuadros de El Bosco, El Greco, Botticelli o Rafael, entre otros.

En las próximas series, y en boca del periodista invitado a la presentación del libro, iremos desentrañando algunos detalles de las profecías, las conspiraciones, las visiones sobrenaturales, e incluso los mensajes provenientes de una realidad aparentemente distinta a la nuestra, que guardan de manera secreta los cuadros clásicos que tenemos oportunidad de contemplar en el Prado.


(I): EL JARDÍN DE LAS DELICIAS. EL BOSCO

«A las ocho, por la entrada de los Jerónimos». La invitación para pasar una noche a solas con El maestro del Prado en las tripas de la pinacoteca llega con sigilo, enigmática, en un sobre -¡zas, la bicha!-, pero sin machacantes en su interior. Madrid a esas horas es capital sin dolor, algo fría y siempre acogedora. Ni un alma por las calles, ni un caballero con jubón. Ladra algún perro descarriado. Aparcamos en la plaza de Colón. Caminata hasta la Iglesia de los Jerónimos, bajamos las escalinatas y oteamos un ejército de cámaras, periodistas y reporteros de radio. Aún no ha llegado nuestro misterioso convocante. ¿Diez, quince, veinte, treinta negritos? ¿Habrá cena con deguelle de postre? Nos piden el carné para que nos identifiquemos por si al alguien le da por descuidar un velázquez. Pasamos el fortín y llega nuestro anfitrión: el escritor Javier Sierra, que presenta su libro «El maestro del Prado». Ni un japonés a la redonda. Carretera y manta por las tripas de la pinacoteca. Primera parada de la ronda nocturna: «El jardín de las delicias», de El Bosco.
 
En 1990, Javier Sierra se encuentra por primera vez con el maestro del Prado, personaje a quien dedica su libro. Se lo tropezó sin él buscarlo, delante de «La perla», de Rafael. Mientras el joven Sierra curioseaba, ese misterioso personaje se ofreció a guiarle durante una serie de días por las obras menos «populares», pero más inquietantes del Prado. Con “El maestro del Prado” Javier Sierra explica a los lectores para qué se inventó el arte, qué función tenía el arte desde sus orígenes: «Y para comprender eso tenemos que viajar a sus orígenes, a hace cuarenta mil años cuando nuestros antepasados, los primeros sapiens, comenzaron a pintar los primeros trazos bidimensionales sobre lo más profundo de las cavernas. Esa función trascendente del arte se fue perdiendo, pero no todos fueron ajenos a esa función sobrenatural del arte.


Arrancamos este viaje delante de El jardín de las Delicias, una obra que admite múltiples interpretaciones, es una de las más complejas que alberga este Museo. Frente a esta obra, en septiembre de 1598 murió Felipe II, esperando encontrar el camino para que su alma ingresara en el más allá. Felipe II se convirtió en un voraz coleccionista.

La manera de leer este cuadro es que muestra el momento de la creación, cuando Dios presenta a Eva a Adán, y en el panel central tenemos la corrupción de la especie humana, la corrupción de la carne.


Finalmente, el último panel sería como una advertencia: si esa corrupción llega a sus niveles máximos, llegaremos al infierno, a la destrucción. Pero Jerónimo Bosco pintó una secta, los adamitas -o los hermanos del espíritu libre- que perseguían la regeneración del ser humano. Su objetivo era volver a ingresar en el paraíso del que habíamos sido expulsados. Esa secta de adamitas oficiaba sus ritos completamente desnudos y en cavernas. Si las tesis que apuntan a Jerónimo Bosco era una adamita entonces la interpretación de este tríptico es justo a la inversa de lo que nos han explicado.

El panel del infierno representaría el momento histórico en el que nos encontramos, de la máxima corrupción, de la ausencia de la naturaleza. El famoso hombre árbol está reseco, muerto. El panel central sería el esfuerzo que harían los adamitas por regenerar ese ser humano que está en fase de disolución. Y su objetivo sería integrarse en el paraíso, convertirse en los hombres perfectos.


Es el único cuadro de El Bosco que no está firmado. Pero justo en la esquina inferior derecha del panel central, asomando de una cueva aparece el único hombre vestido de este panel central, lo hace señalando a una mujer, como si fuera la nueva Eva que se hubiera creado recientemente. Y lo hace con un gesto que es con el que será retratado años más tarde por un grabador muy famoso. El Jardín de las delicias era una obra de arte con una función espiritual y de meditación para los adamitas. Los adamitas espiritualizaron la erótica. Los Hermanos del Espíritu Libre, el culto por el cuerpo, atletas que no veían el sexo como una incitación a la lujuria».

viernes, 5 de abril de 2013

ESTAMOS EN ARIES

Adiós marzo, adiós invierno, bienvenida primavera aunque no lo parezca. Ahora nos ocupa el signo de Aries y se considera que alguien pertenece a este signo zodiacal si nace entre el 21 de marzo y el 20 de abril.

Veamos lo que nos dice El Libro de la Felicidad de los nacidos bajo el signo de Aries, tomando nota los nacidos bajo el signo de la cabra:


"El sabio Albumasar afirma que el niño que nazca en esta fase tendrá la tez rojiza y será majestuoso, perspicaz, muy carnal, le gustará destacar y poseerá coraje. Todo lo que desee lo conseguirá. En su madurez alcanzará la felicidad, tendrá una vida larga y, cuando hable, será respetado. En la pubertad correrá peligro de ahogarse. […]
Su padre y sus propiedades: su casa es Cáncer y la Luna. No recibirá demasiados bienes de sus progenitores, su madre morirá antes que su padre y él recibirá la herencia de ellos, pero no la conservará. La casa donde nació se arruinará y tendrá que levantar otra vivienda para sí. […]

Enfermedades: su casa es Virgo y Mercurio. La mayor parte de sus enfermedades serán provocadas por la fiebre y la bilis. Le será beneficioso beber sorbetes y hacerse sangrías. La mayor parte de sus enfermedades serán en verano y en otoño.
Mujeres y socios: su casa es Libra y Venus. Amará la compañía de las mujeres, siempre estará rodeado de ellas, y se casará varias veces. Correrá peligro a causa de una de sus esposas, que lo envenenará por un asunto relacionado con propiedades. […]

Enemigos: su casa es Piscis y Júpiter. Tendrá muchos enemigos, pero los ignorará. La mayor parte de sus enemigos serán sus parientes y las personas de su entorno. Correrá peligro de ser mordido por un perro. Su día propicio es el martes y su noche propicia será la noche del sábado. Su día malo es el jueves."
Extracto del El libro de la Felicidad, creado bajo la orden del sultan Murad III en la segunda mitad del siglo XVI del imperio Otomano, y editado por M. Moleiro.
 

jueves, 4 de abril de 2013

UN PASEO POR LOS MONTES DE NAVARRA Y DE EUSKADI

Qué paseos virtuales tan agradables y tan bien contados nos damos con los Matarrasa por esos montes de los alrededores de Aoiz y de Pamplona.

Hoy aprovechamos el video con vistas aéreas de Saibigain y las sierras de Urbasa, Satrústegui y San Donato con sus balcones -la varga- sobre la Barranca. Impresionante la subida a Beriain por la brecha de Ihurbain y luego el vuelo sobre la sierra con la ermita de San Donato. Después el Toloño, Lindus y el Urkulu.

Todo un repaso de la orografía singular de Navarra y de Euskadi con un montaje sonoro a cargo de Mark Nopfler y su famoso "The Long Road". Qué bello montaje audiovisual y las montañas maravillosas... Por favor, ¡quiero ir a conocerlas!, ¡que alguien me lleve!




miércoles, 3 de abril de 2013

VÁMONOS AL CONCIERTO

André Rieu es un famoso violinista holandés, creador de la orquesta Johann Strauss. Rieu es conocido especialmente por haber acercado a las masas piezas famosas de la música clásica que mezcla con acierto con la música popular y folclórica de diferentes lugares con gran acierto y una espectacular puesta en escena. Sabe crear unos conciertos espectáculo que superan la capacidad de asombro del espectador. Lástima que los empresarios de aquí no se atrevan.

Hoy vemos un fragmento de un concierto celebrado en su feudo de Maastrich con un popurrí que acaba festivamente en un "Que viva España", toda una invitación a la fiesta para los flamencos. Y la cosa no queda nada chavacana. ¡Ay Dios mio!, esos complejos. Volveremos con Rieu más adelante.




DESDE CÁSEDA A MONTE SAN PEDRO ( 889 METROS ). CALVARIO. BASÍLICA DE SAN FELIPE Y SANTIAGO:

   La cantidad importante de nieve en la zona norte de la Comunidad de Navarra y la situación compleja de las carreteras de acceso, determinó elegir la salida de los sábados a la montaña, a lugares del centro-sur de nuestra tierra. El lugar de partida elegido para realizar la ascensión al monte San Pedro, fue la localidad de Cáseda.
   Salimos de la ciudad de Pamplona hacia Noain, en donde tomamos la Autovía de los Pirineos A-21 en dirección a Jaca. Al llegar a la salida 35 (Zona de la Venta de Judas), tomamos la NA-535 desde este lugar en dirección a Carcastillo. Pasando por Aibar llegamos al municipio de Cáseda, desde donde iniciamos la ascensión.
 Subida al monte San Pedro
Zona del Calvario

   Aparcamos los vehículos en la salida del municipio en las proximidades de la pista que se dirige hacia la zona del Calvario. Después de equiparnos convenientemente, el tiempo estaba incierto anunciaba lluvia, iniciamos el ascenso par el citado camino hacia el Calvario. Este primer tramo de camino atraviesa zonas de monte bajo con alternancia de plantaciones de almendros, olivos y alguna parcela  de uso agrícola.
   También incluye como dato religioso, las estaciones de la Pasión de Cristo, que culminan en la zona mencionada del Calvario. Al lado de una Ermita, existe un túmulo donde se asienta una imagen de Jesucristo con los brazos abiertos, y a su lado una cruz como final del Vía Crucis de la Pasión del Señor.
   La visita al interior de la Ermita la realizaremos al final de la jornada una vez realizada  la subida y descenso del monte San Pedro.
   A partir de la mencionada Ermita seguiremos el ascenso, mientras nos elevamos podemos observar en dirección oeste la localidad d Gallipienzo alzada sobre el valle. Seguimos subiendo hacia la sierra, entre campos de almendros y olivos,hasta llegar al que denominan corral del Pitillés, que nos sorprende por la hermosa construcción con soportes arqueados de sillería que la dan aspecto de gran solidez.   
Torreón o Nevera.
También "Cucurucho de Ibarra"

   Siguiendo el amplio camino después de pasar por las ruinas de un corral que denominan de Arbeloa, nos encontramos con un curioso torreón o nevera de piedra, de reciente restauración. Los lugareños lo conocen como "el cucurucho de Ibarra", y que más que una nevera parece un refugio de "guardaviña", como hay en otros lugares con grandes extensiones de viñedo.
   A partir de este lugar, continuaremos por una serie de pistas en ascensión, hasta un cruce de caminos situado en vertical de la alargada loma del monte San Pedro, a una altura de 630 metros. Debemos encontrar en este lugar una señalización mediante montón de guijarros, de donde arranca una difusa senda a través de un pinar, que nos acerca a una pequeña balsa no visible desde la pista general.
   Bordeando la citada balsa, se inicia una marcada senda ascendente que recorre una amplia zona de monte bajo, de características mediterráneas; en donde abundan los coscojos, enebros, bojes, espinos y otros arbustos que forman una hermosa galería boscosa. La senda se eleva constantemente y su recorrido no presenta dificultades de orientación.   
Cima de San Pedro (889 metros)
Cruz metálica y Vértice Geodésico

   Esta senda nos lleva hasta el denominado Portillo de Jarés (750 metros), al oeste de la Peña de San Pedro. Desde aquí se sigue un despejado camino hasta llegar al final de la subida, coleccionando las distintas cotas, que nos llevarán hasta la cima principal del monte San Pedro (889 metros), coronada por un Vértice Geodésico y una gran Cruz metálica.
   Durante la última parte del ascenso y desde la cumbre se pueden apreciar hermosos paisajes en las cuatro direcciones, aunque las brumas de un día con una ligera lluvia, impedía disfrutar con tranquilidad de este amplio mirador.
   En la propia cima de San Pedro aparecen restos de lo que en tiempos pasados pudo ser una construcción de algo similar a una ermita.
   Con la amenaza de lluvia, decidimos volver con urgencia por el mismo camino de ascensión hacia el portillo de Jarés, en donde en un lugar abrigado y cubierto,  los "matarrasa"
hicimos un alto en el camino para tomar un ligero bocadillo y reponer fuerzas. Comentamos ampliamente las incidencias de este recorrido en esta zona próxima a la bardena navarra, tan diferente de otros lugares de la geografía de nuestra tierra.
   Después del refrigerio, iniciamos el descenso por la misma senda y las amplias pistas de la subida. Al llegar a la zona denominada Calvario, al encontrar la edificación abierta pudimos contemplar el interior de la misma.
   En la información que aparece en diversos medios, la denominan Ermita del Calvario. Es una nave rectangular terminada en ábside semicircular, cubriéndose con un tejado de madera sobre un entramado de vigas. Al exterior muros de sillarejo, con frontis de sillar labrado y portada de medio punto con su arista achaflanada y el anagrama de Cristo en la clave.
Zona del Calvario
Interior de la Basílica de San Felipe y Santiago

   Al penetrar en su interior aparece la sorpresa, en una de las paredes laterales, una placa de identificación que nos informa que este lugar corresponde a la "BASÍLICA DE SAN PHELIPE Y SNTIAGO". recoje además la información siguiente: "Primer dato sobre este templo 1717". Continúa la información "Fray Miguel Daingo, ermitaño apadrina a un niño en Cáseda". Más abajo se lee, "1981 Restauración hecha con la aportación de todos los vecinos".
   En el interior un altar para ceremonias religiosas, detrás del mismo y en el ábside, se conserva una imagen de vestir de la Dolorosa del siglo XIX. En el centro, la escultura gótica del Cristo Crucificado. Se observa también una imagen que podía corresponder a San Felipe. La advocación conjunta de San Felipe y Santiago apóstoles, se conmemora en el calendario cristiano el día 3 de mayo.
   Después de esta visita a este lugar religioso, regresamos por el mismo camino de subida,al lugar de aparcamiento de los vehículos. Después de una corta visita al municipio de Cáseda, regresamos a nuestros domicilios de Pamplona después de una agradable jornada montañera y cultural.